Por: Sandra Dueñes Monárrez.

Chihuahua, Chih., a 3 de abril del 2026.- El «pulmón» de Chihuahua está bajo ataque y el tiempo se agota así lo expresó en tribuna el diputado del PAN, Jaime Torres Amaya, quien lanzó un llamado de auxilio urgente a las autoridades federales y estatales para frenar el avance devastador del escarabajo descortezador, una plaga que amenaza con destruir hasta 90 mil hectáreas de bosque en la Sierra Tarahumara si no se actúa de inmediato.

Con datos alarmantes en la mano, el legislador señaló que en lo que va de este 2026, ya se reportan entre 6 mil 500 y 8 mil 500 hectáreas afectadas. Los municipios que hoy libran esta batalla silenciosa son Guachochi, Guadalupe y Calvo, Bocoyna, Madera, Guerrero, Ocampo y Urique.

Torres Amaya presentó un punto de acuerdo ante el Congreso del Estado para exigir que la CONAFOR, SEMARNAT y la Secretaría de Desarrollo Rural dejen de lado la burocracia y aceleren los tiempos de respuesta. La propuesta incluye:

  • Uso de tecnología satelital y drones para detección temprana.
  • Inyección de recursos urgentes para personal en campo.
  • Evaluar la Declaratoria de Emergencia Fitosanitaria en las zonas más críticas.

La muerte de los pinos no es solo un tema visual; es una tragedia económica y ecológica. «La muerte de los pinos compromete la captación de agua y aumenta el riesgo de incendios», advirtió el diputado. De hecho, ya se registran al menos 10 incendios forestales activos alimentados por la madera seca que deja la plaga a su paso.

La situación es más grave que la crisis de 2012, ya que la sequía extrema de este año debilita aún más a los árboles, dejándolos sin defensas ante el insecto. El llamado es claro: si no se interviene ahora, Chihuahua perderá una parte invaluable de su patrimonio natural.