
Por: La Redacción.
Michoacán., a 18 de enero del 2026.- Debido a que el crimen organizado en Michoacán se encuentra fuerte armado, el Gobierno del Estado encabezado por Alfredo Ramírez Bedolla informó que recibieron la autorización de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) para que elementos de la Policía Estatal y Municipal utilicen armas de alto poder en el combate a la delincuencia organizada.
El objetivo de esta decisión es buscar cerrar la brecha de fuego frente a los grupos criminales que operan en tierra caliente, donde luego de la implementación del Plan Michoacán desplegado a raíz del asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo han sido detenidas por fuerzas federales a 397 personas presuntamente relacionadas con diversos delitos.
Asimismo, se han decomisaron 218 armas de fuego, 15 mil 478 cartuchos, 758 cargadores, 323 vehículos, 198 artefactos explosivos y 53 kilos de material explosivo, informó el Gabinete de Seguridad.
Por esa razón, el gobierno recibió la autorización de la Sedena para que corporaciones estatales y municipales utilicen armas de alto poder, la medida permitirá montar armamento pesado, incluidos calibres .50 o superiores, en patrullas recientemente entregadas a los municipios con mayores índices delictivos, informó el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla.
El mandatario explicó que el reforzamiento del equipamiento policial forma parte de una estrategia integral que incluye la entrega continua de patrullas, capacitación permanente y mejoras salariales para los elementos de seguridad.
El objetivo, señaló, es que las policías locales cuenten con capacidad operativa suficiente para responder a escenarios de alto riesgo y enfrentar a la delincuencia organizada en condiciones similares a las de fuerzas federales como el Ejército y la Marina.
Ramírez Bedolla detalló que la autorización federal se otorgó tras una solicitud formal del gobierno estatal, y que las armas colectivas podrán instalarse directamente en los vehículos oficiales. El gobernador subrayó que, por razones de seguridad, no se dará a conocer el número exacto de armas entregadas, aunque confirmó que se trata de armamento de alto calibre.
La decisión ocurre en un contexto de violencia sostenida en Michoacán, donde el control territorial sigue siendo disputado por organizaciones criminales con un poder de fuego cada vez mayor. El propio gobierno estatal ha reconocido que la delincuencia organizada ha elevado su capacidad bélica, obligando a las autoridades locales a modernizar y fortalecer a sus corporaciones policiales para evitar quedar en desventaja durante enfrentamientos.






