Por: La Redacción.

La Habana, Cuba., a 13 de enero del 2026.- El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, ha declarado recientemente que “no existen conversaciones con el Gobierno de EE.UU.”, en respuesta a un llamado del presidente estadounidense, Donald Trump, quien instó a La Habana a alcanzar “un acuerdo antes de que sea demasiado tarde”.

Díaz-Canel enfatizó que para que las relaciones entre EE.UU. y Cuba avancen, deben basarse en el **Derecho Internacional** y no en la hostilidad, la amenaza y la coerción económica. En sus redes sociales, el mandatario cubano expresó su disposición para un diálogo serio y responsable con la administración estadounidense, siempre que se realice sobre la base de igualdad soberana, respeto mutuo y sin injerencias en asuntos internos.

El presidente cubano aclaró que actualmente solo existen “contactos técnicos” con EE.UU. en el ámbito migratorio, basados en acuerdos bilaterales que La Habana afirma cumplir meticulosamente.

Por su parte, Trump instó a Cuba a negociar un acuerdo con Washington, advirtiendo que La Habana no recibiría “más petróleo ni dinero” de Venezuela. Este mensaje se produce en un contexto de tensiones por la captura del presidente venezolano, Nicolás Maduro, y las predicciones del gobierno estadounidense sobre la caída del gobierno cubano.

El canciller cubano, Bruno Rodríguez, reafirmó la postura de su país, declarando que Cuba no venderá el país ni cederá ante la amenaza y el chantaje de EE.UU. Esta declaración se realizó tras un acto en Caracas en homenaje a los caídos en los intentos de captura de Maduro, que incluyeron a militares y espías cubanos.

Venezuela ha sido un aliado clave para Cuba, proporcionando petróleo a cambio de servicios profesionales cubanos. Sin embargo, las sanciones estadounidenses sobre los buques petroleros venezolanos y el control anunciado por Washington sobre la venta de petróleo venezolano han exacerbado la situación, aumentando la presión sobre Cuba.

Desde mediados de 2024, Cuba enfrenta una profunda crisis energética, agravada por las averías en sus centrales eléctricas y la escasez de divisas para adquirir combustible. Esto ha resultado en cortes eléctricos prolongados en diversas partes del país, afectando significativamente la vida diaria de los cubanos.

En resumen, las relaciones entre Cuba y EE.UU. se encuentran en un momento crítico, con desafíos económicos y políticos que afectan a ambos lados. La disposición al diálogo y la cooperación, basadas en el respeto mutuo, podrían ser claves para superar las tensiones actuales.