
Por: Sandra Dueñes Monárrez.
Chihuahua, Chih., a 5 de mayo del 2026.- El vocero de la Fiscalía General de la República (FGR), Ulises Lara López, confirmó que la línea de investigación principal no es el accidente, sino la violación a la soberanía. La FGR ha citado a comparecer a cerca de 50 funcionarios y participantes del operativo para esclarecer quién autorizó la incursión de personal extranjero.
De acuerdo con la Ley de Seguridad Nacional, cualquier agente extranjero debe estar acreditado ante la Secretaría de Relaciones Exteriores y tiene prohibido realizar labores de detención o uso de la fuerza. En este caso, la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum ha sido tajante: no existía registro ni permiso para dicha operación.
Lo que inició como un reporte de accidente vial en las intrincadas brechas del municipio de Morelos, se ha transformado en la mayor crisis de seguridad nacional de la administración actual en Chihuahua. La muerte de dos presuntos agentes de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de los Estados Unidos, quienes operaban sin registro oficial en territorio mexicano, ha abierto una caja de Pandora sobre la presencia de inteligencia extranjera en la Sierra Tarahumara.
A mediados de abril, un despliegue táctico en una zona de difícil acceso en Morelos resultó en el desmantelamiento de un laboratorio de drogas sintéticas de alta capacidad. Sin embargo, la noticia no fue el decomiso, sino el viaje de regreso.
Un vehículo oficial, en el que viajaban dos ciudadanos estadounidenses y dos agentes de la Agencia Estatal de Investigación (AEI), sufrió un percance que les costó la vida a los cuatro. Fuentes federales confirmaron a este medio que los estadounidenses no portaban identificaciones consulares, sino equipo táctico y de comunicación avanzada.
El impacto de los hechos provocó un efecto dominó en el gabinete de seguridad estatal:
- Renuncia en la Fiscalía: César Jáuregui Moreno dejó la titularidad de la Fiscalía General del Estado en medio de contradicciones sobre el origen del operativo.
- Conflicto de Facultades: Mientras la gobernadora María Eugenia Campos anunció una unidad especial estatal, la Federación ha atraído el caso, calificándolo como un asunto de seguridad nacional fuera de la competencia estatal.
Analistas de seguridad en ambos lados de la frontera advierten que este incidente pone en riesgo la cooperación de inteligencia. Mientras Washington guarda silencio oficial sobre la identidad de los fallecidos, en México se cuestiona hasta dónde llega la autonomía de las agencias estatales para permitir que la CIA «limpie» zonas de interés estratégico sin el conocimiento del Gobierno Federal.
El reporte final de la FGR determinará si los agentes de la AEI fallecidos actuaban bajo órdenes superiores o si existía una estructura de mando paralela que operaba al margen de la Constitución. Por ahora, el municipio de Morelos queda marcado no solo por el narcotráfico, sino por ser el epicentro de una operación «fantasma» que salió mal.






