
Por: La Redacción.
Ciudad de México., a 28 de enero del 2026.- El Reloj del Juicio Final, creado en 1947 por el Boletín de los Científicos Atómicos, ha avanzado a 85 segundos antes de la medianoche, marcando el momento más cercano a la catástrofe en sus casi ochenta años de historia. Este reloj simbólico refleja la creciente preocupación de expertos por amenazas como las nucleares, el cambio climático, los conflictos internacionales y el impacto de tecnologías disruptivas.
El Reloj del Juicio Final no mide el tiempo de manera convencional; en su lugar, indica la proximidad de la humanidad a una catástrofe global. Desde la Guerra Fría hasta la actualidad, las manecillas se ajustan según la gravedad del panorama mundial. La medianoche no representa un evento repentino, sino un punto crítico que requiere acción urgente para evitar desastres.
Creado por científicos de la talla de Albert Einstein y J. Robert Oppenheimer, el reloj es evaluado anualmente por un consejo que incluye ocho premios Nobel. Su misión es clara: alertar sobre los riesgos existenciales que enfrenta la civilización.
Alexandra Bell, presidenta y directora ejecutiva del Boletín, explicó que el Reloj del Juicio Final refleja “lo cerca que estamos de destruir el mundo con tecnologías de nuestra propia creación. Cada segundo cuenta y se nos acaba el tiempo”.
Entre los factores que impulsaron el adelanto del reloj, destaca:
– Riesgo nuclear: La expiración del tratado New START entre Estados Unidos y Rusia podría desencadenar una carrera armamentista nuclear sin precedentes.
– Cambio climático: La falta de avances significativos en acuerdos globales aumenta la vulnerabilidad del planeta.
– Conflictos internacionales: La proliferación de tensiones armadas genera un escenario global inestable.
– Desinformación global: Según la periodista y Nobel de la Paz Maria Ressa, “sin hechos compartidos, no puede existir democracia ni periodismo confiable”.
– Tecnologías disruptivas: Su uso sin regulación puede intensificar cualquier crisis global existente.
A lo largo de su historia, el Reloj del Juicio Final ha reflejado los cambios políticos y tecnológicos del mundo. Tras la firma del primer tratado de reducción de armas estratégicas en 1991, el reloj alcanzó 17 minutos antes de la medianoche, su punto más seguro. Sin embargo, en años recientes, el avance hacia la medianoche ha sido constante: en 2023 y 2024 se ubicó a 90 segundos, en 2025 a 89, y ahora ha llegado a 85 segundos, un récord que alerta sobre la gravedad de la situación actual.
El Boletín enfatiza que el reloj es una herramienta simbólica para fomentar el debate y presionar a líderes globales a actuar. Los expertos insisten en que aún es posible alejar las manecillas de la medianoche si se toman medidas colectivas, tales como:
– Reducción de arsenales nucleares.
– Cumplimiento de acuerdos climáticos internacionales.
– Regulación responsable de nuevas tecnologías.
– Promoción de cooperación y diálogo internacional.
Alexandra Bell destacó que los errores y riesgos que enfrentamos pueden ser revertidos si se actúa a tiempo. El Reloj del Fin del Mundo sigue siendo un símbolo de alerta para la humanidad, recordándonos que los riesgos globales son autoinfligidos y que la acción colectiva puede cambiar el rumbo del planeta.
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