Por: La Redacción.

Chihuahua, Chih., a 10 de julio del 2026.-  La disputa por la coordinación de la Defensa de la Cuarta Transformación en Chihuahua ha entrado en una fase de definiciones políticas claras. Tras el respaldo público de Arturo Escobar, dirigente del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), a la figura de Cruz Pérez Cuéllar, la aspirante Andrea Chávez Treviño ha marcado una línea divisoria, ratificando su compromiso exclusivo con Morena.

Ante el cuestionamiento sobre la suma del Partido Verde al proyecto del alcalde con licencia de Ciudad Juárez, Chávez fue contundente: «Le deseo mucha suerte a Cruz con el Partido Verde. Yo voy con Morena». Con estas declaraciones, la legisladora no solo reafirma su trayectoria dentro del partido fundado por Andrés Manuel López Obrador, sino que enfatiza una identidad política que, a su juicio, no requiere de alianzas externas para sostenerse.

Chávez Treviño, quien ha fungido como dirigenta y vocera del instituto político, insistió en que su convicción es «absoluta» y que su trabajo se mantiene vinculado a la estructura del partido que hoy encabeza la presidencia de Claudia Sheinbaum Pardo.

Lejos de mostrar preocupación por los movimientos externos a su partido, Chávez Treviño se declaró serena respecto al proceso interno. La senadora aseguró que su confianza reside en la base del partido y en los resultados de las encuestas, donde se ubica, según sus propios datos, como la favorita para alcanzar la coordinación estatal.

Al ser cuestionada sobre el papel de otros institutos políticos, la morenista optó por una postura diplomática pero firme, reconociendo el derecho de cada partido a respaldar a los perfiles que consideren afines, mientras subrayaba que su prioridad son las «definiciones de la gente» y el trabajo en territorio.

La declaración de Andrea Chávez revela una realidad política compleja dentro del oficialismo en Chihuahua. Si bien el discurso oficial se centra en la «unidad y fortaleza» del movimiento, el hecho de que figuras clave como ella necesiten desmarcarse públicamente de las alianzas de sus propios compañeros de partido, sugiere que la competencia por la candidatura no está exenta de tensiones internas.

Mientras Pérez Cuéllar parece apostar por la construcción de una coalición amplia que incluya al PVEM, Chávez apuesta por la pureza de la marca Morena y la lealtad histórica al proyecto de la 4T. La pregunta que queda para la ciudadanía es si estas divisiones afectarán la cohesión del movimiento rumbo a los comicios estatales o si, por el contrario, estas diferencias son solo el reflejo natural de la disputa por el poder dentro de un partido que busca consolidarse en la entidad.