Por: Sandra Dueñes Monárrez.

Chihuahua, Chih., a 4 de abril del 2026.-  Tras una batalla legal y social que se prolongó por casi seis años, la justicia parece finalmente asomarse para Mireya Rodríguez Lemus, activista trans asesinada en septiembre de 2020. Este viernes, se confirmó la reaprehensión de Iván Arturo G.P., el hombre señalado como responsable del crimen y quien había sido liberado previamente por un tribunal en 2022.

La noticia fue recibida entre lágrimas y una profunda carga emocional por Mayté Regina Gardea, actual presidenta de la asociación civil Unión y Fuerza Trans, quien ha encabezado la exigencia de justicia desde el primer día.

“Traigo las emociones disparadas; con esta detención damos esperanza a las mujeres trans. Hoy el derecho a la justicia es una realidad y nos da motivo para seguir luchando”, expresó Gardea visiblemente conmovida.

Mireya Rodríguez Lemus, quien al momento de su muerte tenía 31 años, no era una cifra más. Fue fundadora de la organización Unión y Fuerza de Mujeres Trans Chihuahuenses, una voz incansable en la defensa de los derechos humanos y la prevención del VIH-SIDA en el estado.

Su asesinato en 2020 conmocionó a la entidad, pero la indignación escaló en julio de 2022, cuando un tribunal absolvió a Iván Arturo G.P. bajo el argumento de «falta de pruebas», a pesar de que en su domicilio se encontró ropa con sangre de la víctima. Aquella sentencia fue calificada por la comunidad LGBTIQ+ y organismos internacionales como la ONU-DH como un acto de injusticia y posible corrupción.

La captura de Iván Arturo G.P., representa un tanque de oxígeno para las organizaciones civiles que denuncian constantemente la impunidad en los casos de transfeminicidios en Chihuahua.