
Por: Sandra Dueñes Monárrez.
Chihuahua, Chih.,, a 26 de octubre del 2026.- La dirigente nacional de Morena desmintió la versión periodística sobre una supuesta reunión con Aureliano Guzmán Loera, «El Guano», y defendió la legalidad de su patrimonio, mientras cuestionó la presencia de operadores calderonistas en el equipo de la gobernadora María Eugenia Campos Galván.
La confrontación política entre la dirigencia nacional de Morena y el gobierno de Chihuahua escaló luego de que Ariadna Montiel Reyes rechazara públicamente las acusaciones que la vinculan con grupos de la delincuencia organizada y respondiera a los señalamientos difundidos en columnas periodísticas recientes.
La polémica se intensificó tras una entrevista concedida por la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, a Latinus, en la cual acusó a Montiel Reyes de mantener cercanía con la delincuencia organizada. Posteriormente, el columnista Héctor de Mauleón publicó en El Universal detalles sobre un supuesto encuentro entre la dirigente morenista y Aureliano Guzmán Loera, «El Guano», durante su estancia en la entidad, además de señalar presuntas propiedades de la funcionaria en la Sierra Tarahumara.
En respuesta a estas versiones, Montiel emitió un posicionamiento tajante a través de sus redes sociales:
«Nunca he tenido relación ni me he reunido con personas dedicadas a actividades delictivas. Mi patrimonio está asentado en mi declaración patrimonial, que siempre ha sido pública», aseveró la extitular de la Secretaría de Bienestar.
Tras los señalamientos iniciales de la mandataria estatal, la estructura legislativa y gubernamental afín a Morena salió en defensa de su dirigente nacional, denunciando la existencia de una campaña mediática orquestada en su contra.
En el marco de estas tensiones, figuras como Ricardo Monreal también se pronunciaron sobre la coyuntura política y la relación institucional, calificando como una imprudencia e insensatez la revelación de charlas privadas.
Lejos de limitar su defensa a una negativa, Montiel Reyes emplazó a la opinión pública y a los medios de comunicación a centrar la atención en las alianzas políticas que sustentan a la administración estatal de Chihuahua.
«No hay que olvidar que el gobierno de María Eugenia Campos no solo es panista, sino también calderonista. Basta ver que Ernesto Cordero, Roberto Gil Zuarth, Diódoro Carrasco, Max Cortázar y Jordi Herrera, entre otros, forman parte de su equipo de asesores», apuntó la presidenta nacional de Morena.






