
Por: Estela Melka Ben-Ami
Venezuela., a 21 de septiembre del 2026.- El gobierno de Venezuela confirmó este domingo que la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, encabezará la delegación nacional que participará esta semana en el período de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU), marcando el retorno presencial de un mandatario venezolano al foro diplomático global tras una ausencia de ocho años.
La visita, anunciada oficialmente por el Ministerio de Comunicación bajo la consigna de llevar «la voz de la nación al escenario mundial», adquiere una dimensión geopolítica inédita al producirse en medio de un drástico reacomodo en las relaciones bilaterales entre Caracas y Washington.
El viaje de Rodríguez a Nueva York ocurre en un contexto radicalmente distinto al de septiembre de 2018, fecha en la que el entonces mandatario Nicolás Maduro acudió por última vez a la Asamblea General. La correlación de fuerzas cambió drásticamente tras la captura de Maduro durante una operación militar estadounidense perpetrada en Caracas en enero pasado, evento tras el cual permanece detenido y sujeto a un proceso judicial en territorio estadounidense.
Bajo la gestión de Rodríguez como presidenta encargada, el gobierno venezolano ha transitado de la confrontación frontal a un acercamiento pragmático con la Casa Blanca, impulsado por contactos sostenidos durante meses y materializado en un acuerdo energético alcanzado el pasado mes de agosto, que ha abierto la puerta a una mayor participación de Estados Unidos en el sector petrolero venezolano.
El punto álgido de la agenda de la mandataria venezolana tendrá lugar este martes, cuando coincida con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante una recepción organizada al margen de las sesiones de la ONU.
El embajador estadounidense ante el organismo internacional, Mike Waltz, ratificó el encuentro presencial, el cual constituirá la primera reunión formal entre los jefes de Estado de ambas naciones en más de una década. El último antecedente de interlocución directa al más alto nivel databa de abril de 2015, cuando Barack Obama y Nicolás Maduro sostuvieron un breve intercambio en el marco de la Cumbre de las Américas en Panamá.
Si bien la administración estadounidense ha incrementado su respaldo político y su involucramiento en la industria hidrocarburífera de la nación sudamericana, hasta el momento los gobiernos de ambos países han evitado divulgar los detalles específicos de la agenda que abordarán los mandatarios en su primer cara a cara oficial.






