
Por: La Redacción.
Ciudad de México., a 15 de abril del 2026.- En un movimiento que redefine el tablero político del estado, la senadora Andrea Chávez Treviño anunció esta mañana su decisión de solicitar licencia a su cargo en el Senado de la República. ¿El objetivo? Concentrarse de lleno en la contienda por la candidatura de Morena al Gobierno de Chihuahua para las elecciones de 2027.
La legisladora juarense, quien ostenta el récord como la chihuahuense más votada en la historia con más de 868 mil sufragios, lanzó un mensaje cargado de simbolismo y firmeza. Reivindicando su linaje parralense y villista, Chávez sentenció: “Yo no le temo a nada”, dejando claro que su proyecto va de frente contra las estructuras tradicionales de poder en la entidad.
Con un tono crítico que promete encender el debate público, Chávez arremetió contra el modelo político actual, señalando que el estado ha sido secuestrado por «unas cuantas familias» que ven a Chihuahua como un botín.
“Los mismos apellidos, las mismas caras… mientras tanto las colonias sin agua, la violencia en aumento y nuestros niños pasando hambre en la Sierra Tarahumara”, denunció la ahora aspirante a la gubernatura.
Con ironía, la morenista remató: “Somos el estado más grande del país, pero hemos tenido políticos muy pequeñitos”.
La decisión de Andrea Chávez no es aislada. Responde al llamado de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien instó a los servidores públicos con aspiraciones electorales a separarse de sus cargos para evitar conflictos y enfocarse en el trabajo territorial.
“El cargo es prestado. No me llamen senadora, llámenme Andrea, porque quien se enamora del puesto se encierra en el escritorio y se aleja del territorio”, expresó.
Finalmente, envió un mensaje directo al panismo chihuahuense, advirtiendo que su salida de la Ciudad de México es, en realidad, un desembarco total en el estado: “No me voy: regreso. Los que se van, son ellos”.
Con esta licencia, Andrea Chávez se posiciona oficialmente como la figura a vencer dentro de la contienda interna de Morena, marcando el inicio de una de las batallas políticas más intensas que vivirá el «Estado Grande» en las próximas décadas.






