
Por: La Redacción.
Ciudad de México., a 1 de junio del 2026.- En el marco del segundo aniversario de su victoria electoral, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo lanzó un mensaje contundente contra sectores de la ultraderecha en Estados Unidos y México, denunciando una «ofensiva mediática» que busca erosionar a su gobierno mediante campañas millonarias de desinformación.
Desde el Monumento a la Revolución, la mandataria fue enfática: México no es un país sujeto a presiones externas. «No es casualidad, detrás de ellas están los sectores conservadores nacionales e internacionales que nunca aceptaron que México recuperara su dignidad», sostuvo ante miles de simpatizantes.
Sheinbaum señaló que esta campaña de desprestigio se intensificó tras dos eventos críticos:
- El incidente de los agentes: La muerte de dos agentes estadounidenses sin identificación oficial y dos mandos de la Fiscalía de Chihuahua durante un operativo en un laboratorio clandestino, el cual, precisó, era competencia de la Fiscalía General de la República.
- Solicitudes de extradición sin precedente: La acusación del Departamento de Justicia de EE. UU. contra un gobernador, un alcalde y un senador en funciones, sin la presentación pública de pruebas.
Al respecto, la jefa del Ejecutivo recordó que, conforme a la Constitución y la Ley de Seguridad Nacional, ningún agente extranjero puede realizar tareas exclusivas de las autoridades mexicanas. «Cuando se dicta quién es culpable desde el exterior y se presiona a nuestras instituciones, ya no hablamos de cooperación, sino de injerencia», sentenció.
Ante los cuestionamientos sobre el uso político del tema de la seguridad nacional por parte de la ultraderecha estadounidense —en el contexto de sus elecciones de 2026—, Sheinbaum exigió reciprocidad. Subrayó que, para disminuir la violencia, Estados Unidos debe centrarse en detener el tráfico de armas, el consumo de drogas y el lavado de dinero en su propio territorio.
«Es mejor trabajar como socios comerciales, respetándonos, pero México no admite injerencias porque nosotros no nos metemos en los asuntos de otras naciones», afirmó.
Como respuesta a la creciente presión internacional, la Presidenta anunció una jornada de movilización ciudadana. A partir de la próxima semana, convocó al pueblo de México a realizar asambleas informativas en las plazas públicas.
«¿Quién decide en México, las agencias extranjeras o el pueblo? Los convoco a informar, a repartir volantes y a dejar claro que la patria no se vende, la patria se ama y se defiende», concluyó.






