Por: La Redacción.

Ciudad de México., a 30 de enero del 2026.- A solo diez días de la celebración del Super Bowl LX, el mercado de boletos refleja cifras que vuelven a poner al evento deportivo más visto de Estados Unidos en el centro del debate por el alto costo de la experiencia en el estadio. La final de la NFL, que se jugará en California entre los New England Patriots y los Seattle Seahawks, presenta precios que van desde poco más de los 5,500 dólares hasta superar los 52,000 dólares por entrada, según distintas plataformas de venta en línea.

El encuentro está programado para el domingo 8 de febrero en el Levi’s Stadium, ubicado en Santa Clara, un recinto con capacidad para 68,500 espectadores y casa de los San Francisco 49ers desde 2014. A medida que se acerca la fecha del partido, las tarifas muestran variaciones dependiendo del portal y de la ubicación del asiento dentro del estadio.

– Ticketmaster: El boleto más accesible ronda los $5,904 dólares para un asiento situado en una esquina del estadio, en el cuarto nivel de altura. La opción más costosa alcanza los $52,650 dólares, ofreciendo una ubicación en un sector VIP, a pocos metros de la banda donde se instalarán los jugadores de los Patriots.

– StubHub: Esta plataforma de reventa ofrece su entrada más barata por $6,120 dólares, mientras que la de mayor valor asciende a $36,431 dólares y se encuentra en un sector preferencial del lado de los Seahawks.

– TickPick: No baja de los $5,649 dólares para un asiento en una esquina superior del estadio, y llega hasta los $32,815 dólares en las zonas más exclusivas.

De acuerdo con TickPick, el precio promedio de los boletos para este Super Bowl se sitúa en torno a los 8,200 dólares. Esa cifra solo es superada por el Super Bowl LVIII de 2024, cuando el promedio superaba ligeramente los 9,000 dólares a diez días del partido. En comparación, el Super Bowl LIX jugado el año pasado en New Orleans registraba un promedio cercano a los 8,076 dólares en el mismo periodo previo al encuentro.

El incremento sostenido de los precios no es nuevo. Desde la primera edición del Super Bowl, celebrada en 1967, el costo de las entradas ha mostrado una escalada constante. En aquel entonces, el precio promedio era de 12 dólares, una cifra que, ajustada por inflación, superaría hoy los 100 dólares. Décadas más tarde, en el Super Bowl XLIII de 2009, se superó por primera vez la barrera de los 1,000 dólares por entrada.

En los últimos 15 años, la curva de precios se aceleró con fuerza, hasta alcanzar récords cercanos a los 10,000 dólares de promedio en ediciones recientes. En Santa Clara, Patriots y Seahawks volverán a enfrentarse en una final, replicando el Super Bowl XLIX de 2015, que terminó con triunfo de New England por 28-24, marcado por la jugada histórica de Malcolm Butler.