Por: La Redacción.

Tijuana, Mexico., a 16 de octubre del 2025.- La Fiscalía General del Estado (FGE) en Playas de Tijuana fue objeto de un ataque con explosivos lanzados desde drones. Este acto, calificado como terrorismo por las autoridades, ocurrió el miércoles por la noche a las 19:06 horas en la sede antisecuestros.

Tres drones sobrevolaron el área a baja altura y dejaron caer explosivos de manufactura casera, causando daños materiales a cuatro vehículos —tres particulares y uno oficial— sin que se reportaran heridos.

Los explosivos eran botellas plásticas rellenas con pólvora, clavos, balines y fragmentos metálicos, diseñados para detonar al contacto con el suelo, las imágenes de las cámaras de seguridad captaron el momento de la explosión y la dispersión de esquirlas en el estacionamiento de la sede.

La fiscal general María Elena Andrade Ramírez declaró que este ataque podría estar relacionado con incidentes previos ocurridos en septiembre, cuando dos instalaciones de la FGE fueron incendiadas en Tijuana y Ensenada. Andrade explicó que el ataque fue planeado y ejecutado a distancia, con los drones soltando los artefactos y retirándose de inmediato.

Tras el ataque, se desplegaron operativos de seguridad en Playas de Tijuana, Playas de Rosarito, y zonas limítrofes con Estados Unidos. Elementos de la Agencia Estatal de Investigación, la Guardia Nacional, el Ejército, y policías estatales y municipales instalaron filtros de seguridad para identificar a los operadores de los drones y reforzaron la vigilancia en instalaciones estratégicas.

Durante la investigación, se registraron disparos en la zona, no provocados por los agresores, sino por elementos de seguridad que intentaron repeler la presencia de otro dron no identificado. Andrade destacó la vulnerabilidad de las fuerzas de seguridad ante un evento sorpresivo.

Este ataque es el tercero en menos de un mes contra instalaciones de la FGE. En septiembre, individuos incendiaron vehículos dentro de la Unidad de Robo de Vehículos de la fiscalía en Tijuana, y un incendio similar ocurrió en las oficinas de la dependencia en Ensenada.

La fiscal Andrade atribuyó estos ataques a la presión generada por las operaciones recientes contra el crimen organizado, indicando que han realizado más de 2,066 cateos desde enero. Esto ha generado una reacción de grupos delictivos ante la pérdida de control territorial y el arresto de líderes criminales.

El uso de drones con explosivos representa un nuevo nivel de amenaza en la estrategia del crimen organizado en la entidad. Ahora, las autoridades estatales y federales están analizando nuevas regulaciones sobre el uso de aeronaves no tripuladas, especialmente en zonas sensibles como instalaciones de seguridad y áreas fronterizas.

El ataque a la Fiscalía de Tijuana señala un preocupante incremento en las tácticas del crimen organizado. Las autoridades se enfrentan al desafío de adaptarse a estas nuevas amenazas mientras buscan mantener la seguridad y el orden en la región.