Por: La Redacción.

Ciudad de México., a 15 de enero del 2026.- Mario Marín, alias el “Gober precioso” y actual exgobernador de Puebla, es conocido por su implicación en el caso de tortura contra la periodista y defensora de derechos humanos Lydia Cacho. La periodista fue detenida en 2005 después de publicar su libro “Los demonios del Edén”,  en el cual expuso una red de prostitución infantil que involucraba a figuras políticas, incluido Marín.

Detenido en 2021, Marín fue inicialmente llevado a una cárcel en Cancún. Sin embargo, en enero de 2023, fue trasladado al penal de máxima seguridad del Altiplano, debido a su conducta y los riesgos de fuga. En la actualidad, Marín ha solicitado que se le dicte sentencia para poder regresar a prisión domiciliaria mientras espera el juicio.

La defensa de Marín ha presentado varios escritos al Tercer Tribunal Colegiado de Circuito de Quintana Roo, solicitando que se dicte sentencia en los amparos en revisión. Esto forma parte de su estrategia para cambiar la medida cautelar de prisión preventiva al arresto domiciliario.

Los magistrados han subrayado la complejidad del caso, dado los delitos de tortura y el control que Marín intentó ejercer en el centro penitenciario de Cancún. Han prometido dictar sentencia a la brevedad, pese a las elevadas cargas de trabajo.

Durante su tiempo en la cárcel de Cancún, Marín presuntamente intentó desestabilizar el centro penitenciario. Informes indican que amenazaba a los custodios y tenía influencias sobre otros reclusos, quienes lo llamaban «El Patrón». Estas acciones llevaron a su traslado al Altiplano.

El caso de Mario Marín es un ejemplo de los desafíos en el sistema judicial mexicano. Las acusaciones en su contra son graves y reflejan la necesidad de justicia para las víctimas, como Lydia Cacho. Mientras se espera la sentencia, el caso sigue siendo un punto de atención importante para el sistema judicial y la sociedad mexicana.