Por: La Redacción.

España., a 19 de enero del 2026.- El descarrilamiento de dos trenes de alta velocidad en Adamuz, Córdoba, ocurrido la tarde del domingo, ha dejado un saldo devastador de al menos 21 víctimas mortales y 24 heridos graves. Este incidente ha conmocionado a la comunidad y ha puesto en marcha una serie de operaciones de emergencia para atender a los afectados.

El accidente involucró a un tren Iryo que partía de Málaga con destino a Madrid y un tren Alvia que viajaba en dirección contraria hacia Huelva. Según las primeras investigaciones, el tren Iryo descarriló a las 19:39, y sus últimos vagones invadieron la vía del Alvia, que se desplazaba a una velocidad de 200 km/h. El impacto fue inevitable y provocó que ambos trenes se salieran de la vía. Uno de los fallecidos fue el maquinista del Alvia.

El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha calificado el accidente de «tremendamente extraño», ya que tanto el tren Iryo como la vía eran nuevos y habían sido renovados recientemente. Una comisión de investigación independiente se encargará de esclarecer las causas del descarrilamiento.

La Junta de Andalucía solicitó la intervención de la Unidad Militar de Emergencias (UME) para colaborar en las tareas de rescate. Un contingente del ejército se dirigió rápidamente al sitio del accidente. Renfe y Adif suspendieron la circulación ferroviaria en las líneas afectadas, y se estima que las interrupciones puedan durar semanas.

En respuesta inmediata, se movilizaron seis UVIs móviles, varias ambulancias y un hospital de campaña en Adamuz para atender a los heridos. Equipos de bomberos enfrentaron dificultades para acceder a los vagones debido a los «amasijos de hierro» y otros obstáculos. Organismos de emergencia, incluida la Policía Local y Protección Civil, colaboraron en la atención y rescate de los afectados.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, expresó sus condolencias a las familias de las víctimas y aseguró que el gobierno está colaborando con las autoridades competentes para brindar apoyo. Asimismo, la Casa Real y líderes políticos como Juanma Moreno y Alberto Núñez-Feijóo manifestaron su solidaridad y apoyo a los afectados.

Pasajeros como María San José, quien viajaba en el tren Iryo, compartieron sus angustiosas experiencias. Relató cómo, tras el impacto, se produjeron vibraciones y golpes en el tren, seguidos de un fuerte frenado. Muchos pasajeros han sido trasladados en autobuses a lugares seguros mientras esperan más información sobre sus seres queridos.