
Por: La Redacción.
Concordia, Sin., a 15 de febrero del 2026.- El caso de los 10 mineros secuestrados en Sinaloa toma un giro oscuro y escandaloso. Apolinar Castañeda, padre de uno de los geólogos asesinados, rompió el silencio y acusó a la empresa Vizsla Silver de negociar con el crimen organizado el «derecho de piso», mientras se negaba a salvar la vida de sus trabajadores.
Según testimonios, la empresa habría estado ofreciendo pagos mensuales de entre 11,650 y 14,565 dólares a células delictivas (identificadas como «Los Chapitos») para poder operar con normalidad, es decir que de acuerdo con el padre de una de las victimas aseguró que la minera sabía del secuestro en tiempo real, pero rechazó negociar el rescate, dejando a los empleados a su suerte en las fosas de Concordia.
Mientras el gobierno federal insiste en una «confusión», las familias sostienen que no hubo error: fue una entrega pactada o una negociación fallida donde los trabajadores fueron el último eslabón de la cadena lo que ha generado una serie de reclamos de las familias de los mineros secuestrados y asesinados.
Apolinar Castañeda Hernández, padre del geólogo José Manuel Castañeda, identificado entre los cuerpos localizados en una fosa clandestina, acusó a la empresa de haberse negado a negociar el rescate de sus empleados tras el plagio ocurrido en enero. Sostuvo que la compañía tuvo conocimiento inmediato de los hechos, pero rechazó entablar conversaciones para lograr su liberación.
De acuerdo con testimonios difundidos por La Silla Rota, el grupo criminal que operaba en la zona habría exigido a la minera la mitad de sus ganancias como condición para permitirle trabajar.
“Mi hijo y sus compañeros no fueron confundidos”, afirmó, en referencia a declaraciones del secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, quien señaló en conferencia que los mineros habrían sido confundidos por un grupo criminal identificado como Los Chapitos.
El padre del geólogo aseguró que desde abril de 2025 la empresa había suspendido temporalmente actividades presenciales debido al riesgo en la zona y que su hijo trabajó durante un mes a distancia desde Taxco, Guerrero, mientras se desarrollaban negociaciones con la delincuencia organizada. Tras ese periodo, regresó a Sinaloa porque necesitaba mantener a su familia.
Vizsla Silver Corp. Informó, por su parte, que mantiene una política de cero tolerancia frente al soborno, la corrupción y la extorsión. La compañía afirmó que la seguridad de sus empleados y contratistas es su prioridad y que ha realizado inversiones en gestión de riesgos bajo supervisión de su alta dirección, además de apoyarse en asesores especializados para evaluar las condiciones de operación.
Colectivos de Chihuahua se unen al reclamo nacional por desaparecidos en Sinaloa






