
Por: La Redacción.
Ciudad de México., a 15 de febrero del 2026.- La organización benéfica Médicos Sin Fronteras (MSF) ha anunciado la suspensión de algunas de sus operaciones en el Hospital Nasser, ubicado en Jan Yunis, Gaza. La decisión fue tomada después de que pacientes y personal del hospital reportaran la presencia de hombres armados y enmascarados en diversas áreas del edificio. Este hospital es uno de los pocos que continúan operando en el territorio y juega un papel crucial en la atención de cientos de pacientes y heridos de guerra diariamente.
En medio de la tensa situación en Gaza, el Hospital Nasser también ha servido como un centro importante para prisioneros palestinos liberados en intercambios por rehenes israelíes. La suspensión de actividades por parte de MSF, una organización internacional de ayuda, subraya la gravedad de las violaciones de seguridad que se han intensificado desde el alto el fuego mediado por Estados Unidos en octubre.
MSF ha señalado un incremento en la cantidad de avistamientos de hombres armados desde el alto el fuego, lo que incluye intimidación y sospechas de movimientos de armas dentro del hospital. A pesar de la suspensión, MSF continuará apoyando servicios críticos como hospitalización y cirugía para pacientes con lesiones traumáticas, pero cesará el apoyo a las salas de pediatría y maternidad.
El Ministerio del Interior de Gaza, bajo la dirección de Hamás, ha prometido desplegar fuerzas policiales para proteger las instalaciones hospitalarias y eliminar la presencia armada. Sin embargo, el derecho internacional estipula que los hospitales deben ser espacios neutrales, aunque pueden perder esta inmunidad si se utilizan con fines militares.
La suspensión de servicios por parte de MSF afectará significativamente el ya debilitado sistema de salud de Gaza. La organización ha sido un pilar en el apoyo médico, operando múltiples instalaciones en el territorio. La decisión de Israel de intensificar medidas contra grupos de ayuda como MSF podría tener consecuencias devastadoras para la población que depende de estos servicios esenciales.
A pesar de un alto el fuego, los enfrentamientos continúan, con ataques aéreos y disparos frecuentes que han resultado en un elevado número de víctimas. Según el Ministerio de Salud de Gaza, al menos 72,051 palestinos han muerto desde el inicio de la guerra, aunque no se proporciona un desglose entre civiles y combatientes.
La situación en Gaza sigue siendo crítica, y la comunidad internacional observa con preocupación el impacto humanitario del conflicto prolongado. La suspensión de operaciones por parte de MSF es un reflejo de las complejidades y desafíos que enfrentan las organizaciones de ayuda en este contexto de conflicto armado.
Con información de AP.






