
Por: La Redacción.
La Habana, Cuba., a 23 de marzo del 2026.- En un gesto que evoca los años más crudos de la Guerra Fría, el régimen de Miguel Díaz-Canel entregó este viernes un fusil de asalto AKM al cantautor Silvio Rodríguez. El reconocimiento, otorgado por la «patriótica disposición» del músico para defender la isla, ocurre en el momento de mayor tensión con Estados Unidos tras la caída de Nicolás Maduro en enero.
«Exijo mi AKM si se lanzan», había escrito el autor de Ojalá en su blog personal. La respuesta del Palacio de la Revolución fue inmediata: una ceremonia militar donde el propio Díaz-Canel, vestido de verde olivo, entregó el arma de combate al legendario trovador de 79 años.
El simbolismo del fusil llega en un momento crítico. Mientras el gobierno presume la «unidad inquebrantable» de sus milicias, Cuba enfrenta su segundo apagón nacional en una semana, dejando a 10 millones de personas en penumbras. Sin el petróleo de Venezuela y bajo la amenaza de aranceles de Donald Trump, la economía de la isla está en soporte vital.
El mensaje de la dictadura es claro: si no hay luz, habrá plomo. «Como él, millones de cubanos no le fallarán a la Patria», sentenció la Presidencia en un comunicado que busca elevar la moral de una población agotada por la escasez de alimentos, medicinas y combustible.
Mientras Silvio Rodríguez empuña su AKM, la diplomacia se agota. El viceministro Carlos Fernández de Cossío confirmó que, aunque hay diálogos con Washington, el sistema político cubano «no es objeto de negociación».
Por su parte, el secretario de Estado, Marco Rubio, ha sido tajante al señalar que la isla necesita «nueva gente al mando» porque el modelo actual simplemente ya no funciona. Con Donald Trump hablando abiertamente de «tomar» la isla ante su debilitamiento extremo, el fusil de Silvio parece más un gesto de nostalgia que una defensa real contra la maquinaria bélica estadounidense.






