Por: La Redacción.

Nueva York, EUA., 23 de marzo del 2026.- La justicia estadounidense no dobla las manos. En un documento demoledor de más de 100 páginas, el Departamento de Justicia de Estados Unidos solicitó formalmente desestimar la apelación de Genaro García Luna, el ex «superpolicía» mexicano que pretendía anular su condena de 38 años por nexos con el Cártel de Sinaloa.

Para los fiscales de Brooklyn, no hay vuelta de hoja: las pruebas de su traición a México y su alianza con el crimen organizado son irrebatibles.

El fiscal especial Adam Amir fue contundente ante la Corte de Apelaciones del Segundo Circuito. Mientras la defensa de García Luna alega «errores» del juez Brian Cogan y supuestos testimonios falsos, la fiscalía reveló que entregaron más de un millón de documentos como evidencia.

El escrito detalla cómo el exsecretario de Seguridad no solo recibía sobornos, sino que operaba como un brazo más del Cártel de Sinaloa:

  • Facilitó la distribución de toneladas de droga.
  • Ordenó la detención y asesinato de rivales del cártel.
  • Puso escoltas armadas y equipo policial al servicio de los capos.

Uno de los puntos más graves que resalta la fiscalía para negar la apelación es que, incluso estando preso en Brooklyn, García Luna intentó sobornar a otros internos para que dieran testimonios falsos a su favor. Existen grabaciones y guiones escritos que demuestran que el exfuncionario trató de «comprar» su libertad fabricando pruebas, lo que hundió cualquier intento de mostrarse como una «víctima» del sistema.

La defensa tiene 21 días para responder a este nocaut técnico de la fiscalía. El destino de García Luna está ahora en manos de un panel de tres jueces que decidirán si confirman la sentencia, ordenan un nuevo juicio (algo muy improbable) o revocan la condena.

De confirmarse el fallo, García Luna verá la libertad hasta el año 2052, terminando sus días en la prisión de máxima seguridad de Florence, Colorado, la misma donde «habita» su antiguo aliado, Joaquín «El Chapo» Guzmán.