Por: Sandra Dueñes Monárrez.

Chihuahua, Chih., a 15 de abril del 2026.- Lo que se anuncia como un avance en seguridad vial, para los miles de chihuahuenses que diariamente quedan atrapados en el caos del Periférico de la Juventud, se percibe como una reacción tardía ante una infraestructura que agoniza. La Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas (SCOP) inició este miércoles la rehabilitación de tramos «aislados» en la zona norte, una medida que llega tras años de omisiones y simples «manitas de gato».

Los trabajos, que se concentran entre el Distribuidor Tricentenario y el Circuito Universitario, consisten en el fresado y la aplicación de mortero asfáltico. Sin embargo, la historia de esta arteria vial sugiere que la solución podría ser, una vez más, temporal.

Aunque el Gobierno del Estado refrenda su «compromiso» con la infraestructura, los datos cuentan otra historia. El tramo intervenido hoy ha operado bajo bacheo emergente y parches de mala calidad durante años, ignorando que el flujo vehicular y el peso del crecimiento urbano hacia el norte exigen una rehabilitación integral, no intervenciones quirúrgicas en puntos de mayor desgaste.

Para entender la desatención, basta mirar los antecedentes:

  • Agosto de 2025: Se realizó un recarpeteo mínimo en el sentido Norte-Sur. El resultado fue una ola de quejas ciudadanas por grietas que reaparecieron en cuestión de semanas en los carriles centrales.
  • Diciembre de 2025: Se anunció con bombo y platillo la gaza en la Teófilo Borunda, priorizando la estructura sobre la superficie de rodamiento que miles de conductores padecen a diario.
  • El rezago histórico: Una intervención de fondo, que incluyera modernización real de carriles, no se ve en el Periférico desde el periodo 2019-2020. Desde entonces, la administración se ha limitado a administrar el deterioro.

Mientras la dependencia estatal solicita a la ciudadanía «circular con precaución» —un eufemismo para el inevitable estrangulamiento vial que generan las obras—, queda en el aire la efectividad de estas labores. Con una inversión que ronda los 12 millones de pesos para cubrir apenas 31 mil metros cuadrados, los chihuahuenses se preguntan si este esfuerzo resistirá la próxima temporada de lluvias o si volverá a ser dinero tirado a los baches.

El Periférico de la Juventud ya no es solo una vía de tránsito; es el síntoma de una ciudad que crece más rápido que la capacidad de sus autoridades para mantenerla a salvo de los baches y el caos.