
Por: Sandra Dueñes Monárrez.
Chihuahua, Chih., a 23 de abril del 2026.- En medio del vendaval político que ha polarizado al Congreso del Estado, el diputado presidente, Guillermo “Memo” Ramírez Gutiérrez, ha decidido trazar una ruta alternativa: la del equilibrio entre el rigor constitucional y la urgencia social.
Ante el desmantelamiento de un laboratorio clandestino —un evento que ha servido de combustible para el debate sobre la intervención extranjera—, Ramírez lanzó un llamado a la cordura institucional, priorizando el impacto tangible en la salud pública por encima de la retórica de partidos.
Para el presidente del Legislativo, la discusión no es binaria. Reconoce que la soberanía es un principio sagrado, pero advierte sobre el riesgo de convertirla en un distractor mientras el crimen organizado opera sin pausas. “La soberanía es fundamental… pero también lo están el derecho a la salud y a la seguridad”, afirmó, posicionándose en el centro de una balanza que busca proteger a las familias chihuahuenses del veneno de las drogas sintéticas.
Este enfoque desplaza el foco de la «forma» (quién participó en el operativo) hacia el «fondo» (el desmantelamiento de una estructura criminal), sugiriendo que, para el ciudadano de a pie, el resultado en la calle pesa más que el debate de escritorio en la capital.
Ramírez Gutiérrez fue enfático al señalar que el hallazgo de laboratorios no debe verse como una estadística más, sino como una victoria contra estructuras que han lastimado profundamente el tejido social de Chihuahua. Al desmarcarse de las posturas partidistas que han paralizado las sesiones recientes, el diputado busca rescatar la seriedad legislativa, exigiendo eficacia sin excesos y legalidad sin debilidad.
Desde su posición como árbitro del Congreso, Ramírez Gutiérrez hizo un llamado a las fuerzas políticas para evitar que la seguridad nacional sea utilizada como moneda de cambio para la polarización. En su visión, México requiere instituciones firmes que no se pierdan en el laberinto de la confrontación por consigna, sino que construyan un frente común donde la protección de la vida sea el eje rector.
Con esta postura, el diputado presidente intenta enfriar los ánimos en un recinto que ha estado a punto del colapso, recordando que, mientras la política discute, la seguridad pública no puede permitirse el lujo de la parálisis.






