Por: Sandra Dueñes Monárrez.

Chihuahua, Chih., a 24 de mayo del 2026.-  La aprobación de un fideicomiso para la construcción de una arena de rodeo en la capital del estado ha desatado una confrontación legislativa sobre el uso de los recursos públicos que ha sido cuestionado por el coordinador del Grupo Parlamentario de Morena en el Congreso del Estado, diputado Cuauhtémoc Estrada Sotelo, quien criticó severamente la decisión, argumentando que el proyecto carece de límites financieros claros y prioriza el entretenimiento sobre necesidades sociales urgentes.

El punto central de la crítica de Estrada Sotelo reside en la estructura del fideicomiso aprobado por la mayoría legislativa (PAN, PRI y MC). Según el diputado, el decreto permite al Ejecutivo estatal asignar recursos sin un tope financiero definido.

“El Congreso autorizó un fideicomiso sin establecer un techo presupuestal. Aunque trasciende que la inversión rondaría los 200 millones de pesos, el decreto es ambiguo y permite que la cifra escale significativamente”, afirmó Estrada Sotelo.

Este hecho fue calificado por el líder de la bancada guinda como una “irresponsabilidad administrativa” que se autorice el manejo de dinero público sin candados que garanticen la transparencia y el control del gasto.

Más allá de la incertidumbre financiera, el debate se ha desplazado hacia las prioridades de la administración estatal. Estrada contrastó la inversión en el recinto de rodeo con las carencias estructurales que persisten en la entidad, particularmente en los sectores educativo y de movilidad.

“Mientras se destinan cientos de millones a este proyecto, miles de familias enfrentan dificultades para conseguir espacios en secundarias y preparatorias cerca de sus domicilios. Además, el sistema de transporte público continúa siendo ineficiente y costoso para la ciudadanía”, señaló.

Para el coordinador de Morena, la incongruencia radica en destinar presupuesto a infraestructura recreativa antes de garantizar servicios básicos de calidad. «Si tuviéramos resuelto el acceso a la educación y un transporte eficiente, podríamos discutir otro tipo de proyectos; pero no tenemos resuelto lo básico», enfatizó.

Ante los señalamientos de que su postura podría interpretarse como una crítica a la cultura ganadera, Estrada se desmarcó de esa narrativa. Aseguró que su rechazo no es contra el rodeo, una actividad que reconoce como parte de la identidad regional, sino contra el modelo de priorización del gasto público.

“No es un tema contra los ganaderos. El problema es que el erario debe enfocarse primero en las urgencias sociales”, aclaró.

El legislador concluyó advirtiendo que el decreto refleja la visión de gobierno de la actual administración. A su juicio, el presupuesto no es solo una hoja de cálculo, sino un documento político que revela qué temas considera prioritarios un gobierno.

Hasta el momento, ni el Gobierno del Estado ni las bancadas que respaldaron el proyecto han emitido una respuesta detallada a los cuestionamientos sobre la falta de topes presupuestales en el fideicomiso. El debate permanece abierto, evidenciando una fractura en el Congreso sobre cómo deben gestionarse las finanzas en un estado con rezagos sociales palpables.