Por: La Redacción.

Nueva York, EE. UU., a 29 de mayo del 2026.- La FIFA enfrenta un proceso de investigación formal liderado por las fiscalías generales de Nueva York y Nueva Jersey, tras recibir múltiples denuncias por presuntas irregularidades en la venta de entradas para la Copa del Mundo 2026.

Las investigaciones se enfocan principalmente en la gestión de los boletos para los ocho partidos que se celebrarán en el MetLife Stadium. Aficionados han denunciado ser víctimas de prácticas engañosas al recibir ubicaciones lejanas al campo o zonas detrás de las porterías, a pesar de haber desembolsado el costo de entradas en categorías superiores. La confusión se derivó del uso de dos mapas distintos durante el proceso de compra, los cuales no especificaban con claridad la localidad real de los asientos.

Jennifer Davenport, fiscal general de Nueva Jersey, fue contundente al criticar el proceder del organismo: “Ser honesto sobre la venta de boletos no es complicado, pero la FIFA ha convertido la compra de una entrada para la Copa del Mundo en un proceso engorroso, con escasez falsa y precios imposiblemente altos”.

Otro punto central de la indagatoria es la implementación de «tarifas dinámicas», un modelo que ajusta el precio según la demanda en tiempo real. Informes revelan que, entre octubre de 2025 y abril de 2026, la FIFA incrementó los precios en más de 90 de los 104 partidos del torneo, con un alza promedio del 34% en las tres categorías principales.

La disparidad de precios ha alcanzado niveles sin precedentes:

  • Partidos de fase regular: El boleto más accesible en el MetLife Stadium para el encuentro Francia vs. Senegal se cotiza en 2,100 dólares.
  • La Final: La entrada más económica para el partido por el título se ha reportado en casi 16,500 dólares, mientras que las mejores ubicaciones alcanzan los 33,000 dólares, triplicando su valor original en solo 30 días.

La fiscal general de Nueva York, Letitia James, subrayó que los aficionados merecen transparencia y confianza en sus compras. Por su parte, el Departamento de Protección al Consumidor y al Trabajador (DCWP) de Nueva York se ha sumado a la investigación, advirtiendo que no descartará medidas coercitivas en caso de confirmarse violaciones a la Ley de Protección al Consumidor.

Hasta el momento, la FIFA no ha emitido una respuesta oficial sobre esta intervención legal que pone en entredicho la gestión comercial del evento futbolístico más importante del planeta.