Por: Sandra Dueñes Monárrez.

Hidalgo del Parral, Chih., a 9 de junio del 2026.- Durante su reciente visita a Hidalgo del Parral, el alcalde de Ciudad Juárez, Cruz Pérez Cuéllar, criticó las prioridades de inversión del Gobierno del Estado, calificando de «obra faraónica e inútil» al nuevo estacionamiento subterráneo «De Cara al Río», cuya inversión oscila entre los 146 y 150 millones de pesos.

La comparación de Pérez Cuéllar no es menor. Mientras la actual administración estatal presume este proyecto —que cuenta con cerca de 120 cajones de estacionamiento en el Paseo Gómez Morín—, los parralenses enfrentan una crisis hídrica que parece no tener fin.

Analizar las cifras tanto de inversión en esta obra, salió a la luz una realidad incómoda. Por un lado, tenemos un estacionamiento que atiende a una minoría de automovilistas y turistas; por el otro, una ciudad que sufre por sequías, abatimiento de pozos y una red hidráulica vieja que pierde hasta el 30% de su agua potable en fugas subterráneas.

¿Qué se podría haber hecho con esos 150 millones de pesos? La respuesta es contundente:

  • Adiós a las fugas: Se habrían podido renovar las tuberías obsoletas que hoy desperdician el agua antes de que llegue a los hogares.
  • Tecnología y control: Invertir en sistemas de válvulas reguladoras y macro-medición para terminar con el obsoleto sistema de tandeo.
  • Fuentes de vida: Financiar pozos profundos y plantas potabilizadoras que garanticen el suministro continuo, algo mucho más urgente que tener un lugar donde dejar el auto.

Lo más crítico es la ineficiencia operativa. Mientras el gobierno invierte en concreto, la Junta Municipal de Agua y Saneamiento (JMAS) sigue quemando dinero en diésel y mantenimiento de camiones cisterna para llevar agua a las colonias.

Distribuir agua mediante pipas es financieramente insostenible: el costo real puede superar los $100 pesos por metro cúbico, mientras que la tarifa social que pagan las familias es apenas una fracción de eso. Ese dinero que hoy se esfuma en combustible, llantas y sueldos por operativos de emergencia, es capital que se está dejando de invertir en infraestructura definitiva.

Como bien señaló Pérez Cuéllar, la edificación de este estacionamiento en el corazón del Centro Histórico de Parral le recordó a la Torre Centinela en Juárez: construcciones costosas que, ante las necesidades básicas de la población, se perciben como monumentos al despropósito.

En Parral, la gente necesita que abran la llave y salga agua, no un lugar más elegante para estacionar el coche. “Aquí en Parral, lo que hay que hacer es potabilizar el agua de la mina y hacer una planta tratadora de aguas para que la gente tenga agua y no esté batallando como lo está haciendo”, puntualizó Cruz Pérez Cuéllar.