
Por: Redacción.
Ciudad Juárez, Chih., a 14 de agosto del 2026.- El balompié femenil de la región fronteriza vive un momento histórico. La imponente defensora central y capitana de las Miners de la Universidad de Texas en El Paso (UTEP), Ashlee Mora, fue convocada oficialmente para integrar y liderar la zaga de la Selección Mexicana Femenil Sub-20 rumbo a la Copa Mundial de la FIFA Polonia 2026, la cual se disputará del 5 al 27 de septiembre.
La noticia, dada a conocer a través del Instituto Municipal del Deporte y Cultura Física de Juárez, ha desatado júbilo y reconocimiento en ambos lados de la frontera, consolidando el trabajo de formación y talento que florece en nuestra región.
Nacida en Albuquerque, Nuevo Mexico, pero con raíces mexicanas firmemente arraigadas gracias a sus padres, Mora afronta el reto más importante de su joven carrera deportiva tras haber celebrado recientemente su cumpleaños número 20.
“Es una bendición total. No solo voy a representar a México, sino también a mi familia, a UTEP y a todo lo que he aprendido aquí. Vestir esa playera ha sido mi gran sueño”, expresó con emoción la zaguera central de cara a su concentración en el Centro de Alto Rendimiento (CAR) de la Ciudad de México, antes de emprender el vuelo al territorio europeo.
El impacto de su llamado trasciende las canchas universitarias de la unión americana. El estratega de las Miners, Gibbs Keeton, reconoció el orgullo que representa para la institución ver volar alto a su capitana, a pesar de que el equipo resintirá su ausencia temporal en el arranque de la temporada regular. “Para nuestra comunidad es un logro gigante, esto demuestra que estamos ayudando a las jugadoras a alcanzar su máximo potencial”, apuntó el timonel.
El combinado nacional femenil iniciará su andar en la justa mundialista el próximo 5 de septiembre, con la firme convicción de trascender y hacer historia en el escenario internacional. Para la afición de la franja fronteriza, seguir de cerca el desempeño de Ashlee Mora no solo simboliza el apoyo a una atleta local que ha demostrado temple, liderazgo y disciplina bajo presión, sino también un recordatorio del talento binacional que nutre al deporte mexicano de alto rendimiento.






