
Por: La Redacción.
Ciudad de México., a 10 de agosto del 2026.- El mundo del deporte lamenta el fallecimiento de Don Nelson, quien murió a los 86 años, según confirmó la franquicia de los Golden State Warriors. Reconocido como el segundo entrenador con más victorias en la historia de la NBA (1.335 triunfos) y pentacampeón como jugador de los Boston Celtics bajo la tutela de Red Auerbach, Nelson dejó una huella imborrable que redefinió la forma de entender y jugar al baloncesto moderno.
A lo largo de 31 temporadas y 18 apariciones en playoffs, Nelson se consolidó como uno de los dos únicos entrenadores en la historia de la liga en acumular al menos 250 victorias —y desempeña funciones de gerencia general— en tres franquicias distintas: Milwaukee Bucks, Dallas Mavericks y Golden State Warriors. Su incursión en el Salón de la Fama en 2012 y la obtención del Premio Chuck Daly a la Trayectoria en 2025 ratifican su peso histórico.
Más allá de las estadísticas, el verdadero legado de «Nellie» radica en su capacidad para subvertir el pensamiento convencional de la época. En la década de 1970, cuando la NBA dependía de pívots dominantes, Nelson ideó el concepto del «alero organizador» e instauró un estilo de juego vertiginoso basado en la velocidad y el contraataque, conocido popularmente como Nellie Ball.
Esta visión vanguardista alcanzó momentos emblemáticos en la liga:
- La era «Run TMC» en Golden State: Con un esquema ofensivo radical que reunió simultáneamente en la duela a Tim Hardaway, Mitch Richmond y Chris Mullin.
- El descubrimiento y desarrollo de talento: En su etapa con los Mavericks, junto a su hijo Donnie, impulsó la llegada de la joven estrella alemana Dirk Nowitzki y formó a Steve Nash, quien más tarde ganaría dos premios MVP consecutivos.
- Hitos históricos recientes: Fue artífice de la gesta del equipo «We Believe» de Golden State en 2007, que eliminó como octavo cabeza de serie al líder Dallas Mavericks, y fungió como mentor del novato Stephen Curry en la temporada 2009-10.
Pese a su genio táctico y a la admiración de figuras como Steve Kerr, Baron Davis y el propio Curry, la trayectoria de Nelson también estuvo marcada por conflictos internos, episodios de alta fricción directiva y una marcada resistencia a los esquemas rígidos tradicionales.
Su paso por los banquillos no estuvo exento de turbulencias: su primera etapa en Golden State colapsó en 1995 tras un fuerte conflicto con la joven promesa Chris Webber —quien fue traspasado prematuramente—, lo que provocó el desgaste y la renuncia bajo presión del estratega. Asimismo, enfrentó salidas abruptas en franquicias como los New York Knicks tras dirigir menos de una temporada, y bregó con problemas de salud, incluyendo una cirugía por cáncer de próstata al frente de Dallas en el año 2000.
Fiel a su temperamento frontal y crítico, incluso en sus últimos años de vida en su retiro en Maui, Hawaii, Nelson no dudó en externar su desacuerdo con decisiones contemporáneas de las oficinas principales, como calificar públicamente de «tremendo error» el traspaso que envió a Luka Doncic a Los Angeles Lakers. Hoy, el baloncesto despide a una de sus mentes más brillantes, cuyo impacto estructural sigue vivo en cada ofensiva rápida de la NBA moderna.






