
Por: Sandra Dueñes Monárrez.
Chihuahua, Chih., a 18 de agosto del 2026. — En el marco del debate legislativo en torno a la propuesta impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, el senador Javier Corral Jurado destacó durante las mesas de análisis que la nueva Ley General contra el Feminicidio representa una oportunidad imperativa para consolidar una política de Estado frente a la violencia de género en el país.
Durante su participación ante colectivos, familiares de víctimas y especialistas, el presidente de la Comisión de Justicia subrayó que los avances jurídicos e institucionales logrados en México no han sido concesiones del Estado, sino el resultado de la exigencia ciudadana.
“Muchas de las transformaciones jurídicas e institucionales alcanzadas en México llevan la huella de su persistencia porque cuestionaron investigaciones deficientes, enfrentaron prejuicios, acudieron a los tribunales y se negaron a aceptar la impunidad como respuesta”, afirmó el legislador.
Para Corral, la experiencia directa de las familias es el parámetro más fidedigno para medir la brecha que todavía separa a los textos legales de la cruda realidad que enfrentan las víctimas indirectas en su búsqueda de justicia y verdad.
Respecto al contenido de la iniciativa enviada por el Ejecutivo federal, el senador señaló que esta asume una responsabilidad institucional largamente postergada al plantear una respuesta de carácter nacional. Sin embargo, enfatizó que el trabajo del Senado de la República debe caracterizarse por un ejercicio de parlamento abierto, riguroso y técnico.
El proceso legislativo, apuntó, tiene la encomienda de blindar la eficacia de la norma: conservar los elementos que potencien el acceso a la justicia, corregir posibles ambigüedades técnicas y asegurar que la ley sea operativa ante las distintas realidades del país.
«La tarea de este Senado será mejorarla, conservar todo aquello que fortalece el acceso a la justicia, reencauzar lo que pudiera producir incertidumbre y, ante todo, velar por que la ley sea eficaz y responda al mundo abrupto de los hechos» —sostuvo Javier Corral Jurado.
Uno de los ejes centrales planteados por Corral Jurado durante las deliberaciones fue la necesidad de comprender el feminicidio no como un hecho aislado o repentino, sino como la cúspide de un continuo de violencias que lo anteceden.
Entre estas señales de alerta mencionó el control, las amenazas, las agresiones físicas y psicológicas, la desaparición y las diversas formas de violencia familiar, comunitaria e institucional. En este sentido, reiteró que la legislación debe concebirse con un enfoque integral que permita no solo sancionar y tipificar con rigor, sino prevenir eficazmente y garantizar la reparación del daño.
Finalmente, el legislador federal reconoció que el debate parlamentario estará marcado por posturas encontradas y coincidencias, las cuales deberán procesarse mediante una deliberación profunda y sin simulaciones.
Las aportaciones de las mesas de análisis —concluyó— deben traducirse en modificaciones reales al dictamen para cumplir con el objetivo central: aprobar una ley a la altura de la gravedad de la violencia feminicida en México, garantizando protección efectiva y erradicando la impunidad.






