Por: La Redacción.

Ciudad de México., a 3 de septiembre del 2026.- A ocho meses de su captura en una operación militar estadounidense en Caracas, la defensa legal de Nicolás Maduro ha intensificado su ofensiva ante la justicia de Estados Unidos. Los abogados del exmandatario venezolano presentaron formalmente ante el juez federal Alvin Hellerstein en Manhattan dos mociones clave para exigir la desestimación de los cargos criminales que lo mantienen recluido en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn (MDC).

El núcleo de la estrategia legal, encabezada por el abogado Barry Pollack, descansa en la exigencia de inmunidad soberana. La primera moción argumenta que los tribunales estadounidenses carecen de jurisdicción para procesar a Maduro, debido a que este gozaría de inmunidad tanto por su condición de jefe de Estado como por la naturaleza oficial de las conductas que se le atribuyen. Bajo estos argumentos, la defensa solicitó que el caso sea cerrado “con perjuicio”, un recurso que bloquearía la posibilidad de que los mismos cargos sean presentados en el futuro.

En paralelo, un segundo recurso legal cuestiona de manera específica el cargo por conspiración para cometer actos de narcoterrorismo. La defensa sostiene que la fiscalía no ha logrado establecer de forma correcta el vínculo jurisdiccional indispensable para juzgar a un ciudadano extranjero por hechos ocurridos fuera del territorio estadounidense, además de poner en duda que la acusación demuestre una intención directa de causar perjuicio a los intereses de Estados Unidos o de sus ciudadanos.

Maduro enfrenta graves acusaciones que incluyen conspiración para cometer narcoterrorismo, importación de cocaína y posesión de armas automáticas. La disputa judicial también ha alcanzado a su esposa, Cilia Flores, cuya defensa interpuso una solicitud similar bajo el argumento de que ella “comparte” la inmunidad soberana en su calidad de ex primera dama, citando antecedentes de figuras internacionales y cónyuges de exmandatarios.

El proceso legal entra ahora en una fase de estira y afloja procesal. Tras la presentación de los recursos por parte de la defensa, el juez Hellerstein fijó el 2 de octubre como fecha límite para que la Fiscalía de Estados Unidos responda a las mociones. Las posturas de ambas partes serán debatidas en una audiencia programada para el 17 de noviembre, mientras que el inicio de un eventual juicio federal se mantiene previsto para junio de 2027, a reserva de que las demandas de inmunidad logren frenar el proceso antes de llegar a esa instancia.