
Por: La Redacción.
Ciudad de México., a 3 de septiembre del 2026.- La detención del productor Luis de Llano —ocurrida la tarde del 2 de septiembre de 2026 en la colonia Polanco de la Ciudad de México por incumplir dos mandamientos judiciales— marca un punto de inflexión en la ejecución de sanciones por violencia de género. El arresto deriva directamente del proceso por daño moral que la cantante Sasha Sokol ganó en su contra, cuya resolución se cimenta en un fallo trascendental emitido por la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN).
Por qué es importante este fallo histórico:
La Suprema Corte determinó que las demandas civiles por abuso sexual cometido contra menores de edad no prescriben, permitiendo que las víctimas demanden a sus agresores años después, cuando tengan la fortaleza emocional para hacerlo.
El máximo tribunal estableció con claridad que una relación sentimental o sexual entre un adulto y un menor de edad jamás puede considerarse normal, sino un acto categórico de abuso y violencia.
La sentencia obliga jurídicamente a los agresores a cumplir con indemnizaciones económicas, emitir disculpas públicas y tomar cursos especializados de prevención.
El caso impulsado por la exintegrante de Timbiriche derriba barreras legales y abre la puerta para que otras personas agredidas durante su infancia busquen verdad, reparación y justicia.






