Por: Redacción

Ciudad de México., a 15 de septiembre del 2026.-  La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, acusó a determinados sectores políticos y mediáticos en Estados Unidos de intentar utilizar a México como un factor de disputa partidista en el marco de sus elecciones legislativas de noviembre, impulsando versiones e información sin sustento sobre una supuesta intervención militar en territorio nacional.

Durante su conferencia matutina, la mandataria respondió a la difusión de un supuesto reporte interno del Departamento de Estado —dado a conocer la semana pasada por el medio NewsNation— en el que se aludía a una encuesta sobre un presunto respaldo ciudadano en México a operaciones estadounidenses unilaterales contra los cárteles del narcotráfico, tales como ataques a laboratorios o la captura de líderes criminales sin notificación previa a las autoridades mexicanas.

Sheinbaum Pardo desestimó la credibilidad de dichos datos al señalar que el medio informativo no publicó el documento completo, omitió la metodología, la identidad de la casa encuestadora y los reactivos específicos aplicados. Para contraponer esta narrativa, la titular del Ejecutivo federal contrastó la filtración con posturas institucionales del Comando Norte de Estados Unidos, las cuales han reconocido formalmente la existencia de canales de cooperación bilateral en materia de seguridad.

“México no tiene por qué ser factor en su elección, no somos ni piñata ni asunto de los estadounidenses”, aseveró la presidenta, quien advirtió que el objetivo de estas filtraciones de fuente dudosa busca incidir en la opinión pública estadounidense más que reflejar la realidad del país.

Asimismo, la mandataria reafirmó que la gran mayoría de la población mexicana rechaza cualquier forma de injerencia extranjera, reiterando la directriz diplomática y de seguridad que ha caracterizado a su administración bajo la premisa de “coordinación, pero sin subordinación”.

Las declaraciones de la presidenta se enmarcan en un escenario de persistentes presiones desde Washington para que el Estado mexicano intensifique sus acciones contra las organizaciones del narcotráfico. Apenas la semana anterior, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, declaró públicamente que si bien México realiza esfuerzos operativos inéditos en la materia, estos continúan considerándose insuficientes desde la perspectiva de la Unión Americana.

Frente a estas demandas externas, el gobierno mexicano mantiene una postura restrictiva ante cualquier intento de operaciones unilaterales extranjeras en el país, condicionando la colaboración bilateral al respeto irrestricto de la soberanía nacional y los marcos jurídicos internos, en un momento donde la seguridad transfronteriza se consolida como uno de los temas más sensibles de la agenda geopolítica entre ambas naciones.