
Por: Sandra Dueñes Monárrez.
Chihuahua, Chih., 15 de septiembre del 2026.- A lo largo de los últimos cuatro años, entre el 2022 y el 2025, la administración estatal encabezada por la gobernadora María Eugenia Campos Galván destinó más de 180 millones de pesos en la celebración del Grito de Independencia en la ciudad de Chihuahua. En contrastante asimetría, en los seis años del sexenio federal del expresidente Andrés Manuel López Obrador (2019-2024) se gastó un acumulado de entre 90 y 100 millones de pesos para la realización de ese mismo evento en el Zócalo de la Ciudad de México.
Mientras que la Plaza del Ángel y las calles aledañas al Palacio de Gobierno en Chihuahua alcanzan un lleno absoluto con un máximo de 50 mil asistentes, el Zócalo de la Ciudad de México multiplica esa capacidad por casi seis veces, logrando albergar hasta 280 mil personas en sus convocatorias más masivas.
Esta disparidad en el aforo resalta la abismal diferencia en la eficiencia del gasto público por ciudadano; pues mientras la Federación invirtió en promedio menos de 20 millones de pesos anuales para cubrir la logística técnica de una de las plazas públicas más grandes del mundo, la administración estatal en Chihuahua ejerció presupuestos que rondaron los 47 millones de pesos por noche para un espacio geográficamente mucho más reducido.
Es importante destacar que esta asimetría en el gasto no solo se limita al pasado sexenio, sino que se extiende al plano actual bajo la gestión de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, cuyos dos años de gobierno coinciden temporalmente con la administración de Campos Galván. Si bien la Federación ha mantenido una convocatoria masiva en el Zócalo capitalino —como ocurrió en 2025 con La Arrolladora Banda El Limón y esta noche de 2026 con el grupo Intocable—, el contraste radica en la rendición de cuentas: la Oficina de la Presidencia de la República clasificó los contratos federales como información reservada por motivos de «seguridad», ocultando el costo real de sus verbenas.
Así, mientras el gasto de Chihuahua se mantiene bajo el escrutinio público por sus elevados montos en la Plaza del Ángel, el presupuesto federal de las noches patrias se mantiene bajo llave en la incógnita total.
Lejos de la austeridad pregonada en los discursos oficiales, los festejos del Grito de Independencia se han convirtieron en un pozo sin fondo donde decenas de millones de pesos del erario público se destinaron a contratos millonarios para espectáculos musicales, producción técnica monumental y celebraciones privadas en el caso de Chihuahua con invitados VIP dentro del Palacio de Gobierno.
Un análisis detallado de las cifras oficiales en el caso de Chihuahua revela la magnitud de la factura erogada, acumulando más de 180 millones de pesos únicamente en los festejos patrios del mes de septiembre entre 2022 y 2025.
La escalada de la opulencia festiva (2022-2025)
La progresión del gasto público mostró una tendencia sostenida al alza, superando los 40 millones de pesos por evento anual:
- 2022 (Más de 42 millones de pesos): El inicio de este periodo reportó un total de 42 millones 526 mil 202 pesos. De estos, 34 millones 784 mil 920 pesos se canalizaron al contrato principal (SH/ADE/CRP/019-2022) para la presentación de Julión Álvarez, Grupo Laberinto y Moenia en la Plaza del Ángel, además de pagos menores a agrupaciones como Caballo Dorado (100 mil pesos) y la cantante Narce Dalia (58 mil pesos), destinando el resto a producción técnica, logística y pirotecnia.
- 2023 (Más de 44 millones de pesos): La cifra escaló a 44 millones 110 mil 199 pesos, destacando como imán de convocatoria la presentación del artista Carín León, acompañado por talento como Narcedalia y Grupo Vodka, además de la infraestructura técnica y de seguridad.
- 2024 (Más de 47 millones de pesos): El gobierno estatal rompió su propia marca al reportar un gasto de 47 millones 36 mil 500 pesos. Lo polémico de este ejercicio fue la división del presupuesto: 43 millones 636 mil 500 pesos para el evento masivo en la Plaza del Ángel y 3 millones 400 mil pesos utilizados exclusivamente para financiar una fiesta privada en el interior del Palacio de Gobierno, reservada para funcionarios e invitados de la élite política.
- 2025 (Consolidación inercial de 47 millones de pesos): La administración mantuvo la misma tónica al destinar 47 millones de pesos a través del erario para replicar la producción masiva, escenarios, operativos de seguridad y la contratación de agrupaciones de música regional.
Tras años de críticas y derroche, finalmente y en vísperas del periodo electoral de 2027, el gobierno estatal dio un giro obligado ante el hartazgo ciudadano. La gobernadora María Eugenia Campos Galván anunció formalmente que la celebración del 15 de septiembre de 2026 será «nada más para el pueblo» en la Plaza del Ángel, eliminando por completo cualquier recepción, brindis o convivencia VIP para funcionarios, empresarios y miembros de la élite política al interior del Palacio de Gobierno.
Los excesos del pasado reciente dejaron documentados casos como el de la fiesta privada de 2024, donde un centenar de invitados VIP degustaron camarones del Mar de Cortés, filete de res y cheesecake de jamoncillo, acompañados de bebidas alcohólicas de distintos tipos y marcas. Aunado a los alimentos, el erario absorbió la costosa ambientación del Patio Central de Palacio de Gobierno de Chihuahua, transformado temporalmente en un jardín con vegetación ornamental de diversos tipos. Todo ello arrojó un costo neto de 3,400 pesos por cada invitado selecto.
Este freno institucional llega tras un historial de excesos que indignó profundamente a los chihuahuenses: desde las polémicas recepciones de 2022 y 2023, pasando por el escandaloso gasto de 3.4 millones de pesos exclusivo para la cena de gala en 2024, hasta la simulación de 2025, cuando se prometió moderación pero se abrieron las puertas de Palacio para una selecta pachanga de gabinete. La presión social y mediática obligó finalmente a dejar atrás los privilegios de los intocables para concentrar los festejos en la vía pública.
En tan solo cuatro ejercicios presupuestales evaluados, la administración estatal de la panista María Eugenia Campos Galván dilapidó más de 180 millones de pesos en cuatro noches patrias. Mientras las demandas sociales en materias prioritarias como salud, seguridad, infraestructura y el campo continuaron acumulándose en las distintas regiones del estado, la priorización de contratos millonarios a artistas internacionales evidenció una profunda desconexión con las necesidades reales de los chihuahuenses.
Si bien la cancelación de las cenas VIP para 2026 representa una victoria del escrutinio público, queda abierta la interrogante sobre el uso transparente de los recursos y la necesidad de priorizar el gasto social frente a la inercia propagandística.
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