Por: Sandra Dueñes Monárrez.

Chihuahua, Chih., a 21 de septiembre del 2026.- A días de la gira de la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, por tierras chihuahuenses y su encuentro privado con la gobernadora María Eugenia Campos Galván, las reacciones desde el Poder Legislativo local no se han hecho esperar. El diputado del Partido Acción Nacional (PAN), Saúl Mireles, calificó la visita presidencial con reservas, señalando que, más allá de la relevancia política del evento, el saldo práctico para los chihuahuenses dejó pendientes importantes, sobre todo en rubros tan sensibles como la seguridad y la salud.

Para el legislador panista, el aspecto más trascendente de la gira no fue la agenda pública, sino el acercamiento institucional privado entre la titular del Ejecutivo federal y la mandataria estatal. Mireles reconoció que se abrieron dos vías de comunicación clave en materia de seguridad: una directa con la Secretaría de Gobernación y otra con la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, encabezada por Omar García Harfuch.

No obstante, matizó que el resto de la agenda presidencial respondió más a un carácter político que a la resolución inmediata de las problemáticas que aquejan al estado.

Uno de los puntos más críticos expuestos por el diputado giró en torno al sistema de salud pública. Mireles puso sobre la mesa las deficiencias históricas y actuales que enfrenta la derechohabiencia, poniendo como ejemplo el saturado servicio de la Unidad de Medicina Familiar (UMF) No. 16 en la región de Cuauhtémoc, la cual —afirmó— carece de la capacidad suficiente para atender la demanda real.

En este sentido, el legislador advirtió que la precariedad de la seguridad social federal obliga constantemente a los sectores productivos de la región —como el sector menonita y empresarial— a destinar recursos adicionales para contratar seguros de gastos médicos mayores para sus colaboradores ante las fallas del Estado.

La postura del diputado refleja un dilema constante en la relación federación-estado: mientras los discursos oficiales suelen apostar por la colaboración, las exigencias desde el Congreso local apuntan a que los acuerdos de coordinación dejen de ser promesas en papel y se traduzcan en presupuestos y resultados tangibles.

Para Mireles, la ciudadanía y los legisladores locales mantendrán una postura de vigilancia ante los alcances reales de esta visita, exigiendo que la coordinación institucional no se quede en la foto oficial, sino que abone verdaderamente a la estabilidad y el desarrollo de Chihuahua.