
El estado de Michoacán es una de las regiones que retrata el nivel de impunidad y violencia con el que actúan los cárteles de la droga, quienes han tomado poblados enteros provocando el exilio de sus habitantes.
Para evitar ser víctimas de extorsión, terminar reclutados a la fuerza por las organizaciones criminales o ser asesinados, cientos de familias decidieron abandonar sus casas y negocios, desplazándose a otros lugares que no han sido tan azotados por la delincuencia.
Uno de estos lugares es el municipio de Coahuayana, en donde sus habitantes y autoridades locales construyen una “Colonia de la Paz” para personas desplazadas por el crimen.
De acuerdo con el sitio Animal Político, este proyecto es único en su tipo, pues se trata de casas que se les dará a las víctimas para que tengan un patrimonio, pero que no podrán vender, simplemente desocupar en caso de querer regresar a sus lugares de origen.
El medio citado entrevistó a algunas de las personas desplazadas por la violencia, como Joaquín Valladares, quien tuvo que huir del municipio de Chinicuila junto con su familia, ya que el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) baleó las casas del pueblo.
“Cuando es desplazado uno, es muy difícil, porque aparte de perder tu integridad, pierdes tus cosas materiales y todo, pero alcanzas vida, más que nada”, relató Joaquín luego de recordar que, hace un año, un grupo en varias camionetas ingresó a la localidad donde vivía y disparó con armas de alto poder a las casas y a los negocios.
Además, indicó que a pesar de que en Chinicuila y Coalcomán, donde el CJNG tiene el control, hay cuarteles de la Guardia Nacional y del Ejército, sus elementos no hacen nada.
De acuerdo con autoridades de Coahuayana, en la actualidad dan refugio a alrededor de 1,382 personas desplazadas por la violencia, provenientes de otros estados y de municipios aledaños.
Aunque en un principio utilizaron un albergue para migrantes que ya tenían construido para alojarlos, este ya es insuficiente, por lo que ya iniciaron con la planeación de calles para la construcción de la unidad habitacional que se llamará “Colonia de la Paz”.
Ese complejo en el que trabaja la sociedad civil, productores y la Guardia Comunitaria, será construido en un predio ubicado en la localidad de San Juan de Alima, que la lucha civil armada recuperó luego de que fuera robado por el crimen organizado.






