Por: La Redacción.

Omaha, EUA., a 11 de mayo del 2026.- En un operativo que evoca los protocolos de crisis epidemiológicas más estrictos, el gobierno de los Estados Unidos inició la repatriación de 17 ciudadanos estadounidenses evacuados del crucero MV Hondius. La misión, coordinada por el Departamento de Salud y bajo la supervisión de la administración Trump, responde a un brote de la variante andina del hantavirus, una cepa que ha puesto en alerta a la Organización Mundial de la Salud (OMS) por su inusual capacidad de transmisión entre humanos.

El traslado aéreo, realizado bajo condiciones de bioseguridad de alto nivel, tiene como destino final centros especializados en Nebraska, donde los pasajeros enfrentarán un riguroso monitoreo clínico.

El Departamento de Salud confirmó que, durante el vuelo, dos de los 17 pasajeros fueron aislados en unidades de biocontención dentro de la aeronave. Los informes médicos indican que uno de ellos ha dado positivo a la prueba PCR para hantavirus andino, mientras que el segundo presenta sintomatología leve.

Aunque ambos pacientes se reportan estables, la medida subraya la peligrosidad de la cepa. El resto del grupo permanece bajo vigilancia estrecha, en un esfuerzo por contener lo que la OMS ha calificado como una exposición de «alto riesgo» dentro de la embarcación.

A su llegada a suelo estadounidense, el grupo será trasladado al Centro Regional de Tratamiento de Patógenos Especiales Emergentes (RESPTC) en la Universidad de Nebraska, en Omaha. Esta instalación, diseñada para manejar los patógenos más letales del mundo, será el hogar de los repatriados durante un periodo de evaluación individual profunda.

La estrategia de salud pública no deja margen al error: incluso aquellos sin síntomas evidentes deberán someterse a un seguimiento que podría extenderse hasta los 42 días, siguiendo las directrices internacionales.

La evacuación internacional comenzó en Tenerife, España, tras confirmarse que el MV Hondius se había convertido en un foco de exposición al virus. Tradicionalmente transmitido a través de roedores, la variante andina detectada en el barco es particularmente preocupante para las autoridades debido a la incertidumbre sobre la cadena de contagios entre los tripulantes y pasajeros.

Maria Van Kerkhove, jefa de emergencias sanitarias de la OMS, instó a una coordinación global sin precedentes para evitar que el brote del Hondius se transforme en una cadena de contagio fuera de control en los países de origen de los pasajeros.