Por: La Redacción.

Chihuahua, Chih., a 11 de mayo del 2026.- La narrativa de Morena como el partido más grande de la historia de México ha sido puesta bajo la lupa. Durante una gira por el estado de Morelos, el Comité Ejecutivo Nacional del PRI, a través de su Coordinador de Afiliación, José Luis Villalobos García, denunció un esquema de «simulación sistemática» para inflar el padrón electoral del partido oficialista, señalando incluso la presencia de personas fallecidas entre sus filas.

La acusación no es menor: el PRI sostiene que Morena ha construido un «partido de masas» basado en registros irregulares, ciudadanos afiliados sin su consentimiento y el uso político de los padrones de programas sociales.

Según Villalobos García, más de cien mil ciudadanos han manifestado inconformidad por aparecer en las listas de Morena sin haber firmado jamás una afiliación. «Están inflando y simulando un padrón para construir una narrativa de masas», sentenció el dirigente priista, sugiriendo que la cantidad de militantes es un espejismo diseñado para proyectar un poder que no tiene sustento en la voluntad individual.

El señalamiento más grave recae en la calidad de los datos: el uso de identidades de personas ya fallecidas para abultar las cifras, una práctica que remite a las épocas más oscuras de la ingeniería electoral en México.

Para la dirigencia del PRI, el crecimiento de Morena no es orgánico, sino una extensión de la estructura gubernamental. Villalobos aseguró que el 98% de los registros actuales provienen de beneficiarios de programas sociales federales, estatales y municipales.

Esta «militancia por conveniencia o coacción» refleja, según el PRI, un uso patrimonialista de las instituciones. «Nosotros no aspiramos a un partido abultado ni inflado. El PRI ya pasó por esa etapa; hoy lo que se necesita es una propuesta seria, no un padrón de beneficiarios», afirmó Villalobos, marcando una distancia crítica con las tácticas del partido en el poder.

La crítica cerró con un recordatorio sobre la legalidad. El PRI subrayó que Morena se ha consolidado como el instituto político con mayor número de sanciones ante las autoridades electorales por irregularidades en sus procesos internos.

Mientras el oficialismo apuesta por el volumen, la oposición intenta capitalizar el descontento de los «afiliados a la fuerza», planteando una pregunta incómoda para el 2026: ¿Cuántos de esos millones de nombres en el papel se traducirán realmente en votos de convicción en las urnas?