
Por: La Redacción.
Ciudad Juárez, Chih., a 18 de junio del 2026.- El Presidente Municipal, Héctor Rafael Ortiz Orpinel, oficializó una serie de cambios en su equipo de trabajo, movimientos que, según la administración, buscan garantizar una transición ordenada hacia el cierre de su gestión, programado para el 9 de septiembre de 2027.
El movimiento más relevante es el nombramiento de Miguel Mendoza Escamilla como nuevo secretario del Ayuntamiento. Mendoza Escamilla, quien se desempeñaba como director jurídico del Municipio, cuenta con una trayectoria de más de cuatro años de colaboración cercana con Ortiz Orpinel. El alcalde justificó este nombramiento basándose en la necesidad de contar con un perfil que domine los procesos administrativos y legales que el Gobierno Municipal deberá enfrentar en los próximos meses.
Por otro lado, Santiago González Reyes, actual director de Derechos Humanos, asumirá la Secretaría Particular de la Presidencia Municipal. El alcalde destacó la experiencia de González Reyes en temas estratégicos y de movilidad, aunque aclaró que esta transición será gradual en las próximas semanas.
Ortiz Orpinel subrayó que estos ajustes forman parte del proceso de entrega-recepción y del cierre de administración. Ante la expectativa de posibles reestructuraciones profundas en el gabinete, el edil descartó, por el momento, cambios adicionales. «Existe confianza en el trabajo que realizan las y los funcionarios», afirmó, enfatizando que el objetivo primordial es mantener el ritmo de trabajo y evitar afectaciones en la operatividad municipal.
Si bien la administración presenta estos cambios como un fortalecimiento institucional, la ciudadanía y los observadores políticos mantienen la expectativa sobre la eficacia de estas decisiones. La apuesta por perfiles internos, como Mendoza Escamilla, sugiere una estrategia de «blindaje jurídico» de cara al fin del trienio, priorizando el conocimiento previo sobre la renovación.
Ortiz Orpinel hizo un llamado a la calma a la ciudadanía, asegurando que los programas, proyectos y servicios continuarán operando con normalidad. No obstante, el desafío para estos nuevos titulares será demostrar que su gestión no solo es una cuestión de lealtad administrativa, sino un motor de resultados reales en un periodo donde los gobiernos suelen perder dinamismo ante el inminente proceso electoral y de entrega.






