Por: Sandra Dueñes Monárrez.

Chihuahua, Chih., a 23 de abril del 2026.- La tribuna del Congreso del Estado se convirtió este jueves en el epicentro de un choque ideológico de alto calibre. La diputada panista Carla Rivas lanzó un posicionamiento que trasciende el ámbito local, al confrontar directamente la política de seguridad federal frente al reciente desmantelamiento de laboratorios de drogas sintéticas en el municipio de Morelos pues parala legisladora blanquiazul, el éxito del operativo no solo es una victoria táctica, sino una afrenta directa a la narrativa de «abrazos» que, según afirmó, ha dejado a otras entidades a merced del crimen organizado.

Con la descripción de campamentos de 850 metros cuadrados y una infraestructura industrial para la producción de narcóticos, la legisladora del Distrito 16 subrayó que el hallazgo es fruto de una inteligencia coordinada entre la Agencia Estatal de Investigación (AEI) y la SEDENA. “Aquí hubo Estado. Aquí no se volteó la mirada”, sentenció Rivas, colocando la gestión de Maru Campos y el fiscal César Jáuregui como el modelo opuesto a la supuesta «normalización de la violencia» en el resto del país.

La parte más incisiva del discurso de Rivas llegó al cuestionar la incomodidad de Morena ante los resultados en Chihuahua. La diputada no dudó en señalar figuras clave, arremetiendo contra el senador Javier Corral Jurado, a quien acusó de utilizar el fuero para evadir la justicia por señalamientos de tortura, y mencionando presuntos vínculos de actores como Adán Augusto López con estructuras delictivas.

“¿Incomoda que se enfrente al crimen con decisión? ¿Incomoda que no se le hayan dado abrazos a los narcotraficantes?”, espetó Rivas, sugiriendo que la molestia de la oposición nace de una comparación desfavorable entre la firmeza chihuahuense y la política de seguridad del ex presidente López Obrador.

Ante las críticas de Morena sobre la intervención extranjera, Rivas fue clara: el operativo fue ejecutado por instituciones mexicanas y turnado a la autoridad federal siguiendo la ruta legal. Para la legisladora, el debate sobre la soberanía impulsado por la izquierda es una «cortina de humo» para desviar la atención de un hecho irrefutable: la destrucción de uno de los complejos de droga más grandes del país.

El mensaje final de Rivas fue de reconocimiento a los elementos que arriesgan su vida, pero también de advertencia política: en Chihuahua, el territorio no se negocia ni se secuestra.