Por: Sandra Dueñes Monárrez.

Ciudad de México., a 27 de junio del 2026.- El asesinato de Patricia Negrete Tafoya, integrante del colectivo “Una Promesa por Cumplir”, ha desatado una condena enérgica por parte de Amnistía Internacional, organismo que calificó el hecho como una alarma inaceptable en un país donde las buscadoras se han convertido en el blanco de la violencia ante la ausencia de acción estatal.

Patricia Negrete no solo buscaba a su hermana, Laura Angélica Negrete Tafoya, desaparecida desde 2021; su labor trascendía el ámbito familiar al acompañar a otros colectivos en la búsqueda de sus seres queridos. Su muerte, ocurrida en Pénjamo, Guanajuato, pone de relieve una realidad crítica: las personas buscadoras enfrentan riesgos mortales al realizar tareas que, por ley, corresponden al Estado mexicano.

Ante este escenario, Amnistía Internacional ha exigido a la Fiscalía General del Estado de Guanajuato realizar una investigación inmediata, exhaustiva e independiente, bajo criterios claros que prioricen la actividad de Patricia como persona buscadora en todas las líneas de investigación.

Las demandas hacia las autoridades incluyen:

  • Identificación y sanción: Procesar tanto a los autores materiales como a los intelectuales del crimen.
  • Reparación y verdad: Garantizar la reparación integral del daño a la familia de la víctima y mantener los esfuerzos para localizar a su hermana, Laura Angélica.

La organización enfatiza que este crimen no puede ser tratado como un hecho aislado. Por el contrario, representa una falla sistémica en la seguridad de quienes exigen verdad y justicia. La falta de acciones urgentes, efectivas y coordinadas por parte de los niveles estatal y federal expone a las mujeres buscadoras a una vulnerabilidad extrema.

Mientras la violencia contra quienes buscan a sus familiares persista, el Estado mexicano mantiene una deuda histórica, incumpliendo su obligación de proteger los derechos humanos y atender la crisis de desapariciones que atraviesa el país.