Por: Estela Melka Ben-Ami.

Ojocaliente, Zacatecas., a 31 de agosto del 2026.- Un coche bomba estalló este domingo 30 de agosto de 2026 frente a una estación de policía en Ojocaliente, Zacatecas, dejando un saldo preliminar de siete personas heridas —seis civiles y un agente policial—, además de daños materiales significativos en la zona urbana.

El artefacto explosivo, colocado en un vehículo particular, detonó en medio de las festividades patronales del municipio, afectando a once vehículos particulares, dos patrullas y múltiples viviendas cercanas debido a la onda expansiva. Tras el ataque, un equipo militar especializado en explosivos intervino para asegurar el perímetro ante el riesgo de dispositivos adicionales, mientras que las autoridades estatales determinaron suspender el inicio de clases programado para este lunes 31 de agosto.

El atentado subraya la persistencia de la violencia extrema en Zacatecas, una entidad fundamental que conecta el centro con el norte y oeste de México, consolidándose como un corredor estratégico para el trasiego de drogas y la pugna entre organizaciones criminales.

La utilización de coches bomba contra instalaciones de seguridad pública evidencia la capacidad de fuego de los grupos delictivos y expone las limitaciones de las estrategias de contención gubernamental, poniendo en entredicho la efectividad de las declaraciones oficiales de que la situación está «bajo control».

La coincidencia del ataque con las celebraciones patronales y la subsecuente suspensión de actividades escolares reflejan cómo la violencia armada altera de manera directa la vida comunitaria y profundiza la crisis de seguridad en regiones clave del país.