
Por la Redacción
Chihuahua, Chih., a 29 de abril del 2026.- La dirigencia estatal de Morena ha elevado el tono de la confrontación contra el gobierno de María Eugenia Campos Galván, calificando la presencia de agentes de la CIA en operativos locales como una potencial violación a la Constitución y un «delito contra la seguridad nacional». Brighite Granados, presidenta del Comité Ejecutivo Estatal de Morena, desestimó la creación de la «unidad especial de investigación» anunciada por el Ejecutivo, señalándola como una maniobra que evade el fondo del conflicto: la soberanía.
Para la dirigencia morenista, la prioridad no es crear nuevos organismos burocráticos, sino identificar quién dio la orden. Granados fue tajante al señalar que la responsabilidad recae directamente en el gabinete de seguridad estatal.
“La presidenta de México, la doctora Claudia Sheinbaum, fue muy clara: las únicas instancias que pudieron autorizar la participación de agentes de la CIA son la Fiscalía de Chihuahua o la Secretaría de Seguridad Pública estatal. No hay de otra”, afirmó la dirigente.
Granados sostuvo que el caso ha trascendido la arena política para convertirse en un asunto de estricto orden jurídico. Según la líder de Morena, cualquier tipo de colaboración con agencias de inteligencia extranjeras debe seguir protocolos federales obligatorios que, en este caso, parecen haber sido ignorados deliberadamente por la administración del PAN.
Respecto a la nueva unidad de investigación impulsada por el Gobierno del Estado, Morena la calificó como innecesaria. El argumento de la dirigencia es que la estructura actual es suficiente para dar respuestas, siempre y cuando exista voluntad política para reconocer la intervención extranjera en la Sierra Tarahumara. Con la Fiscalía General de la República (FGR) ya involucrada, el cerco sobre los responsables de la autorización parece cerrarse.






