
Por la Redacción.
Ciudad de México., a 29 de abril de 2026.- El Senado de la República se convirtió este miércoles en el epicentro de una confrontación política de alto nivel, luego de que el senador Juan Carlos Loera de la Rosa denunciara la presunta participación irregular de agentes de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) en operativos tácticos dentro de territorio chihuahuense. El legislador condenó enérgicamente la inasistencia de la gobernadora María Eugenia Campos a la comparecencia programada, calificando el acto como una «evasión sistemática a la rendición de cuentas».
La controversia emana de un accidente ocurrido el pasado 19 de abril durante el desmantelamiento de un narcolaboratorio, donde perdieron la vida cuatro personas, incluidos dos ciudadanos estadounidenses identificados como agentes de la CIA. Loera arremetió contra las «múltiples verdades» que el gobierno estatal ha intentado posicionar desde el día del siniestro.
«Primero dijeron que venían a una capacitación; después, que estaban de paso y requerían un aventón; más tarde, que no estaban armados. Hoy, una fotografía en medios nacionales desmiente todo», sentenció el senador desde la tribuna, cuestionando la opacidad informativa de la administración estatal.
Para el bloque de Morena, los hechos trascienden una simple falla operativa y se sitúan en el terreno de la inconstitucionalidad. Loera sostuvo que permitir la intervención de agencias extranjeras en labores de seguridad pública, sin la debida notificación a la Federación, constituye una violación directa a la soberanía nacional y a la Ley de Seguridad Nacional.
«No estamos en contra de la lucha contra el narcotráfico, pero en Chihuahua lo que menos le interesa al gobierno del PAN es el amor a la patria», expresó Loera, desestimando el argumento de que «el fin justifica los medios».
Uno de los puntos más sensibles del discurso fue la defensa de los elementos de la Agencia Estatal de Investigación (AEI) que también fallecieron en el incidente. El legislador calificó como «inaceptable» que se pretenda responsabilizar a los agentes locales para encubrir los errores de mando y la presencia irregular de los estadounidenses.
Con la gobernadora Campos ausente en el Senado y las pruebas gráficas circulando en la prensa nacional, el caso de la Sierra Tarahumara escala a una crisis diplomática y de seguridad que pone bajo la lupa la autonomía del gobierno estatal frente a las agencias de inteligencia extranjeras.






