Por la Redacción.

Ciudad de México., a 28 de abril del 2026.- El Gobierno de México ha endurecido su postura frente a Washington tras la solicitud formal de detención y extradición del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y otros nueve funcionarios morenistas, hecho que fue calificado por la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) como carente de «elementos probatorios» y anunció un extrañamiento diplomático contra la administración de Donald Trump.

La Cancillería mexicana confirmó haber recibido la solicitud el martes por la tarde, apenas horas antes de que el Departamento de Justicia de EE.UU. hiciera pública la acusación que vincula a la cúpula política de Sinaloa con la facción de «Los Chapitos». Sin embargo, en un análisis jurídico inmediato, la SRE determinó que los documentos enviados por la Embajada de los Estados Unidos no cumplen con los estándares de prueba requeridos por el Tratado de Extradición bilateral.

«Los documentos recibidos… no cuentan con elementos de prueba», sentenció la dependencia, enviando un mensaje claro de resistencia ante lo que se percibe en los pasillos de Palacio Nacional como una ofensiva política externa.

A pesar del rechazo inicial de la Cancillería, el expediente ha sido turnado a la Fiscalía General de la República (FGR), bajo el mando de Ernestina Godoy. Será esta instancia la encargada de determinar si existen fundamentos para proceder contra figuras de alto nivel, incluyendo al senador Enrique Inzunza Cázarez y al alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez. La decisión coloca a la FGR en una posición delicada: validar las acusaciones de la justicia estadounidense o confirmar la narrativa de persecución política que sostiene el oficialismo.

En respuesta México enviará un extrañamiento formal a Washington, no solo por el fondo de la acusación, sino por la «forma» en que fue difundida ya que la Casa Blanca quien ha optado por la exposición pública de los señalados antes de agotar los canales diplomáticos privados, una táctica característica de la política exterior de Trump que el gobierno de Claudia Sheinbaum parece no estar dispuesto a tolerar sin resistencia.