Por la Redacción.

Mazatlán, Sinaloa., a 29 de abril del 2026.- En lo que representa el desafío más crítico a su mandato y a la estructura misma del partido oficialista, el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, rompió el silencio tras la revelación de un encausamiento criminal en los Estados Unidos. A través de un mensaje cargado de retórica nacionalista, el mandatario rechazó las acusaciones de la Fiscalía Federal del Distrito Sur de Nueva York, calificándolas de «ataques» sin fundamento destinados a socavar el movimiento político del presidente.

La respuesta de Rocha Moya no se centró en desmentir los puntos específicos del expediente S9 23 Cr. 180 —que incluyen el robo de urnas en 2021 y la recepción de sobornos—, sino en enmarcar el proceso judicial como una violación al orden constitucional mexicano.

«Este ataque no es únicamente a mi persona, sino al movimiento de la Cuarta Transformación… se inscribe en una perversa estrategia para violentar la soberanía nacional», afirmó el gobernador, apelando al artículo 40 de la Constitución como escudo frente a la justicia transnacional.

Para los observadores políticos, el uso de la soberanía como argumento de defensa sugiere un intento de politizar un caso eminentemente criminal. La estrategia busca aglutinar el apoyo de la base oficialista frente a lo que el gobernador denomina una «calumnia» orquestada desde el extranjero.

Sin embargo, el optimismo de Rocha Moya choca con la especificidad de la investigación del Departamento de Justicia de EE. UU. Mientras el gobernador promete demostrar la «falta de sustento» de las imputaciones, el documento federal detalla una red de complicidades que involucra a su Secretario de Finanzas, al Vicefiscal del estado y a mandos policiales, todos señalados como operativos a sueldo de la facción de «Los Chapitos».

La defensa de Rocha Moya plantea una interrogante fundamental para el sistema político mexicano: ¿Puede un argumento de soberanía nacional frenar las consecuencias de una investigación que clasifica a un gobierno estatal como un brazo logístico del narcotráfico internacional?

El gobernador concluyó su mensaje asegurando que demostrará su inocencia «en el momento oportuno». No obstante, en los círculos judiciales de Nueva York, el «momento oportuno» ya ha comenzado con la emisión de órdenes que podrían llevar a los implicados —incluyendo al senador Enrique Inzunza— a enfrentar juicios que conllevan penas de cadena perpetua.

Por ahora, Rocha Moya apuesta por la resistencia política en casa, mientras el cerco jurídico en el extranjero continúa cerrándose sobre la cúpula sinaloense.