
Por: Sandra Dueñes Monárrez.
Ciudad de México, a 19 de mayo del 2026. — La exigencia desde Palacio Nacional es clara: la relación bilateral no puede ser una vía de un solo sentido en ese contexto, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo lanzó un reclamo directo al gobierno de los Estados Unidos, cuestionando la falta de «reciprocidad» ante la larga lista de solicitudes de extradición que México ha presentado desde 2018.
La cifra es contundente y difícil de ignorar. Según el informe presentado esta mañana por el canciller Roberto Velasco Álvarez, durante los últimos ocho años, México ha enviado 269 requerimientos de extradición y detención provisional de personajes vinculados a delitos de alto impacto. Sin embargo, el balance hasta la fecha es nulo: no se ha concretado ni una sola entrega.
Entre los nombres que encabezan esta lista de espera se encuentran:
- Francisco Javier Cabeza de Vaca: Exgobernador panista de Tamaulipas.
- Víctor Manuel Álvarez Puga: Empresario señalado por presunta vinculación con redes de facturación falsa.
- Implicados en el caso Ayotzinapa: Un asunto que sigue siendo una herida abierta para la justicia mexicana.
Aunque el canciller Velasco Álvarez intentó matizar la situación argumentando que la solicitud de información adicional es una «práctica común» bajo el Tratado de Extradición —y no una negativa directa—, los números sugieren lo contrario. De las 269 peticiones:
- 36 han sido negadas categóricamente.
- 233 permanecen en el limbo judicial.
- 183 son trámites formales estancados.
La postura de Sheinbaum Pardo subraya una creciente frustración ante la presión constante que Washington ejerce sobre el gobierno mexicano en temas de seguridad y narcotráfico, mientras que, cuando la justicia mexicana requiere la cooperación estadounidense para capturar a personajes clave de la corrupción nacional, la respuesta se pierde en el burocratismo.






