Por: Sandra Dueñes Monárrez.

Chihuahua, Chih., a 19 de mayo del 2026. — En un mensaje directo y sin rodeos, el coordinador del Grupo Parlamentario del PAN en el Congreso del Estado, Alfredo Chávez Madrid, desestimó los intentos de Morena por impulsar un juicio político y un desafuero en contra de la gobernadora María Eugenia Campos Galván.

La controversia, que tiene su epicentro en la supuesta intervención de agentes extranjeros en el operativo para desmantelar un «narcolaboratorio» en el municipio de Morelos, ha sido calificada por el PAN como un «sinsentido».

Chávez Madrid fue enfático al señalar que pretender fincar una responsabilidad penal o política a la mandataria estatal por colaborar en el combate al crimen organizado es, a todas luces, una estrategia de desgaste.

«Fincar un delito a la gobernadora por combatir al crimen organizado es un sinsentido», afirmó el legislador, quien sostuvo que no existe un solo elemento jurídico que sustente las acusaciones de Morena, las cuales tachó de ser una cortina de humo mediática.

Respecto a las acusaciones sobre la presencia de personal de la CIA en territorio chihuahuense, el coordinador panista defendió la actuación del Estado asegurando que la administración estatal ha mantenido una política de «caiga quien caiga». Chávez insistió en que la Fiscalía Estatal ha brindado todas las facilidades a la Fiscalía General de la República (FGR) para investigar los hechos, descartando cualquier intención de ocultar información.

«Nosotros no queremos opacidad, pero tampoco vamos a permitir que se utilice el aparato de justicia para perseguir políticamente a quien sí está dando resultados contra la delincuencia», sentenció.

El mensaje hacia la bancada de Morena fue claro: «No se les ocurra». Chávez Madrid retó a los diputados morenistas a presentar pruebas reales en lugar de especulaciones, reiterando que la insistencia en el juicio político carece de sustento legal. Según el panista, el caso contra la gobernadora es un intento desesperado de los opositores por ganar en el escritorio lo que no han podido lograr en la confianza ciudadana, especialmente después de los recientes eventos y movilizaciones que, a su juicio, han dejado claro el poco respaldo social que tienen los ataques contra la mandataria.