Por: Sandra Dueñes Monárrez

Chihuahua, Chih., a 13 de octubre del 2026.- La pugna por la candidatura a la presidencia municipal de Chihuahua capital encendió los focos rojos en Acción Nacional. Una sesión a puerta cerrada del Comité Directivo Municipal se convirtió en el escenario de reclamos por cerrazón e intentos de «dedazo», episodio que escaló tras las polémicas declaraciones del propio dirigente municipal, César Komaba Quezada, quien lejos de desmentir una imposición a favor del Secretario General de Gobierno, Santiago de la Peña Grajeda, terminó por dejarle la puerta abierta.

Al ser cuestionado sobre las protestas de simpatizantes y militantes al exterior de la sede albiazul, César Komaba Quezada emitió una declaración que dejó al descubierto la subordinación de la estructura municipal ante las decisiones cupulares del partido.

«Las manifestaciones pues fueron en ese sentido, ¿no? El dedazo todavía no se da. Si se llega a dar, bueno, pues vamos a esperar a ver qué es lo que pasa», expresó el líder del PAN Municipal de la Ciudad de Chihuahua, admitiendo abiertamente que la figura del favoritismo sigue latente.

Komaba Quezada agregó que el proceso está a la espera de lo que determine el Comité Directivo Estatal (CDE): «Estamos esperando que el CDE sea el que concluya con todo este proceso para ver qué es lo que nos va a tocar. Probablemente nos avienten al estado y al municipio las cosas, pero vamos a esperar».

Mientras la dirigencia sesionaba a puerta cerrada para abordar el tema de alianzas y la ruta electoral de la capital, un grupo de manifestantes con camisetas con las leyendas «Que hable el PAN» y «Que hable la democracia» exigió frenar la eventual postulación de De la Peña, perfil marcado por su pasado priista y su cercanía con la administración duartista.

Los inconformes denunciaron que la cúpula está imponiendo candidatos de cedes ajenas a la doctrina panista, al tiempo que señalaron un bloqueo deliberado al padrón del partido, impidiéndoles registrarse formalmente como militantes a pesar de tener derecho estatutario.

La postura expresada por la dirigencia municipal refleja la profunda crisis de democracia interna que atraviesa el panismo en la capital donde al declarar que «el dedazo todavía no se da», Komaba Quezada no niega la existencia del mecanismo de imposición, sino que simplemente lo ubica en una línea de tiempo, confirmando que la dirigencia local está resignada a acatar el ‘línea’ que manden desde arriba.

La resistencia de la base no es menor; la posible llegada de un perfil como el de Santiago de la Peña Grajeda con un pasado priista a la candidatura más cotizada del panismo representa una afrenta para la militancia tradicional que ve cómo los espacios clave se entregan por acuerdos de cúpula.

Delegar la responsabilidad total al CDE expone la pérdida de autonomía del comité municipal, el cual se limita a esperar a que «les avienten las cosas» sin meter las manos por los procesos democráticos de su propia militancia