
Por la Redacción.
Ciudad de México., a 30 de abril del 2026.- El Senado de la República se convirtió en un polvorín tras la negativa de la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, de asistir a una reunión de trabajo para explicar la operación de agentes de la CIA en territorio estatal. La inasistencia, comunicada apenas dos horas antes de la cita, fue calificada por el bloque oficialista como un «desacato» y una transgresión al pacto federal.
El senador Óscar Cantón Zetina fue tajante al señalar que la soberanía nacional no es negociable y que permitir la libre operación de agencias extranjeras podría configurar delitos graves, incluyendo la responsabilidad penal por traición a la patria.
La creación de una Unidad Especializada en la Fiscalía de Chihuahua para investigar la muerte de los agentes estadounidenses también fue blanco de ataques. El senador Javier Corral Jurado calificó dicha unidad como una «farsa», acusando que se pretende imponer la responsabilidad de la infiltración de la CIA al comandante fallecido, Pedro Oseguera, quien ya no puede defenderse.
Por su parte, Enrique Inzunza Cázarez advirtió que cualquier indagatoria estatal sobre este caso está «viciada de nulidad», ya que los delitos de seguridad nacional son competencia exclusiva de la Federación.
Desde la trinchera opositora, el panista Ricardo Anaya Cortés salió en defensa de la mandataria chihuahuense. El senador lamentó que se intente «linchar» a una gobernadora de oposición por desmantelar un narcolaboratorio con información de inteligencia, mientras que —acusó— no se ha medido con la misma vara al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, ante el escándalo del traslado de «El Mayo» Zambada.
Mario Vázquez Robles se sumó a la crítica, cuestionando si la defensa de la soberanía es genuina o si se está utilizando el tema con fines electorales, calificando la medida de citar a la gobernadora como «desproporcionada».
En medio del fuego cruzado, el emecista Clemente Castañeda señaló que la culpa es repartida: tanto el Gobierno de Chihuahua como el Federal fallaron al no supervisar a los agentes extranjeros, mientras que el propio Senado ha sido omiso al no instalar la Comisión Bicameral encargada de estos temas de seguridad.
Con la Gaceta del Senado publicando formalmente el informe de la inasistencia, la presión política sobre Chihuahua sube de nivel, en un caso que ya escaló de un accidente carretero a una crisis de seguridad nacional.






