
Por: Redacción.
Chihuahua, Chih., a 30 de mayo del 2026.- En un pronunciamiento que marca una postura crítica frente a la reciente crisis política estatal, el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) de Chihuahua hizo un llamado enérgico para que los procesos judiciales se mantengan estrictamente en el ámbito técnico-legal, exigiendo que se evite a toda costa la politización de la justicia en el caso de la gobernadora María Eugenia Campos Galván.
A través de un comunicado oficial, el máximo organismo empresarial de la entidad reiteró su compromiso inamovible con el Estado de Derecho. El CCE advirtió que la estabilidad, la confianza y la certeza jurídica son activos fundamentales que el estado no puede permitirse perder ante las actuales presiones políticas.
«Que no se nos confunda: Chihuahua no es Sinaloa. Decimos no a la política contra Chihuahua y a la politización de los procesos que involucran a nuestro Estado», sentenció el organismo, trazando una línea divisoria clara frente a lo que consideran acciones que ponen en riesgo la gobernabilidad y la inversión.
El sector empresarial fue enfático al señalar que, si bien el esclarecimiento de los hechos compete exclusivamente a las instituciones judiciales, estas deben actuar con absoluta transparencia, legalidad y respeto al debido proceso.
El CCE subrayó que cualquier investigación contra una autoridad electa legítimamente por la mayoría debe estar sustentada en fundamentos técnicos y jurídicos, lejos de intereses partidistas que puedan sesgar el resultado.
Más allá del caso local, el Consejo Coordinador Empresarial aprovechó para cuestionar la ruta de las reformas estructurales que se han impulsado a nivel federal, calificándolas de apresuradas y generadoras de incertidumbre.
Según el CCE, este clima nacional de desconfianza afecta la competitividad del país en un momento crítico, justo cuando el estado se prepara para enfrentar la revisión del T-MEC.
«Chihuahua requiere estabilidad para seguir generando empleo y aprovechar las oportunidades de desarrollo. No podemos permitir que intereses políticos afecten la confianza que tanto trabajo nos ha costado construir», puntualizó el organismo.
La postura del CCE representa un respaldo a la legitimidad institucional y un contrapeso ante la tensión política que ha dominado la agenda en los últimos días. Con este llamado, la cúpula empresarial reafirma su postura como un actor clave que demanda un alto a la confrontación, exigiendo que se priorice la certidumbre económica sobre las disputas de poder.






