
Por: Sandra Dueñes Monárrez.
Chihuahua, Chih., a 6 de noviembre del 2025.- En medio de la violencia que no ha dado tregua en la Sierra Tarahumara y ante los hechos más recientes donde una familia fue atacada a balazos por células de sicarios que operan para los cárteles de la droga en el municipio de Guachochi, la comunidad no solamente ha salido a las calles para orar por la paz, sino para clamar a las autoridades ante el temor de ser victimas de esta violencia.
Ante esto, el padre Enrique Urzua, parroco de Guachochi expresó que los habítantes de la comunidad serrana se encuentra límitada, “nuestras comunidades están limitadas porque no podemos movernos con libertad, porque no podemos ir de un lado a otro sin temor”-
Agregó que el temor que siente la comunidad en la Tarahumara “no es para menos, pues durante años, la violencia ha arrancado de nuestras familias la vida de seres queridos, de nuestra sangre”.
En medio de esta violencia, el parrocó recordó el ataque a una familia que dejó siete personas muertas y siete heridos, víctimas que en su mensaje puso bajo la misericordia del Padre.
“Hoy esta comunidad es pobre como las comunidades de nuestra sierra y de nuestra patria que se sienten impotentes ante una violencia que no tiene límites, por eso, me parece que hablar de estar cosas en la misa, no es hablar mal del gobierno o cuestión política, es eco del Evangelio”, refirió el parroco de Guachochi.
Finalmente, el sacerdote presentó a Dios el dolor y la impotencia pues es él quien escucha el clamor de su pueblo, hoy pobre que quiere ser libre en medio de la riqueza de la Sierra Tarahumara”.






