
Por: Estela Malka Ben-amí.
Washington D.C., a 6 de abril del 2026.- El mundo contiene el aliento. En una de las declaraciones más agresivas de su mandato, el presidente Donald Trump advirtió este lunes 6 de abril que la maquinaria bélica de Estados Unidos está lista para borrar a Irán del mapa en cuestión de horas. «Todo el país podría ser arrasado en una sola noche… y esa noche podría ser mañana mismo», sentenció el mandatario, elevando la tensión global a niveles no vistos en décadas.
Desde la Casa Blanca, Trump calificó como “improrrogable” el plazo que vence este martes por la noche para que Teherán reabra el Estrecho de Ormuz. Bajo un tono mesiánico, el presidente afirmó que “Dios nos estaba observando” durante la reciente misión de rescate en territorio enemigo, dejando claro que no habrá más diplomacia, solo fuerza letal.
Acompañado por el secretario de Defensa, Pete Hegseth, Trump detalló la operación de extracción de un piloto estadounidense derribado en suelo iraní el pasado fin de semana:
- Precisión Quirúrgica: El ejército descendió en la zona real, aniquiló todas las amenazas y salió de territorio iraní sin sufrir una sola baja.
- El Mensaje del Piloto: Tras ser rescatado mediante un transpondedor de emergencia, el oficial envió un mensaje breve: «Dios es bueno».
En un giro autoritario, Trump no solo apuntó sus misiles hacia el exterior. Advirtió a los medios de comunicación que difundieron filtraciones sobre seguridad nacional: “Entréguenla o irán a la cárcel”, marcando una cacería de brujas contra quienes expongan secretos militares del Pentágono.
Hegseth confirmó que durante la jornada de hoy se registrará el mayor volumen de ataques desde el inicio de las operaciones, con una promesa aterradora: el martes será aún peor. El reloj corre y el mundo espera el amanecer con el dedo en el gatillo.






